Francisco Rivera
El Paris Saint-Germain impuso su jerarquía en el Parque de los Príncipes y derrotó con autoridad (2-0) al Liverpool en la ida de los cuartos de final de la Liga de Campeones, en un partido que confirmó el gran momento del vigente campeón y evidenció la crisis del conjunto inglés.
El equipo de Luis Enrique dominó de principio a fin a un Liverpool superado en todas las facetas del juego. Los goles de Désiré Doué al minuto 11 y Khvicha Kvaratskhelia al 65 reflejaron una superioridad que incluso pudo traducirse en una goleada mayor.
El PSG, que busca romper la “maldición del campeón”, que ha eliminado a los últimos vencedores en cuartos en cuatro de las últimas cinco ediciones, dio un golpe de autoridad y viajará a Anfield con una ventaja clara.
Un Liverpool sin respuesta
El planteamiento de Arne Slot, con cinco defensas y Mohamed Salah en el banquillo, no frenó el empuje parisino. Desde el inicio, el PSG marcó el ritmo, dominó la posesión y encontró espacios con facilidad. Mamardashvili evitó un marcador más amplio con varias intervenciones ante Kvaratskhelia y Doué, mientras Ousmane Dembélé también rozó el gol antes del descanso.
El dominio local se mantuvo tras el descanso. El PSG, sólido y vertical, siguió encontrando grietas en una defensa inglesa desbordada. Kvaratskhelia firmó el segundo tanto con una gran acción individual, confirmando su excelente momento de forma. El georgiano, uno de los hombres más determinantes del equipo, volvió a marcar diferencias en Europa.
El conjunto inglés, lejos de su mejor versión, apenas inquietó al PSG y dejó una imagen preocupante, prolongando su mala racha como visitante. La Champions aparece ahora como su única tabla de salvación en una temporada irregular. La eliminatoria viajará a Anfield con ventaja francesa, aunque con la sensación de que el resultado pudo ser aún más amplio.




