La titular del Consejo Consultivo del Agua del estado de Querétaro, Katia Reséndiz Jaime, informó que el proyecto de saneamiento del río Querétaro continúa en desarrollo y se encuentra en una fase de evaluación previa a su siguiente etapa de implementación.
Explicó que los trabajos han mostrado resultados favorables, aunque el proceso tuvo una pausa temporal derivada de las intensas lluvias que se registraron en 2025, con el objetivo de analizar su impacto en el comportamiento del cauce y en la efectividad de las acciones implementadas.
“Vamos avanzando; con el tema de las lluvias se detuvo un poquito el proceso para observar cómo iba a impactar al río, y lo que sigue ahora es el escalamiento del proyecto”, señaló.
Reséndiz Jaime indicó que el saneamiento se realiza mediante un esquema de tecnología basada en la naturaleza, el cual permitió confirmar que el modelo aplicado funciona en las condiciones del río Querétaro.
“Nos dimos cuenta que el proyecto, que es amigable con la naturaleza y basado en tecnología natural, funcionó”, expresó.
Detalló que el plan contempla intervenir un total de 18 tramos del río Querétaro, de los cuales ya se han atendido dos en la etapa inicial del proyecto.
“Ahorita ya se intervinieron dos tramos; la idea es que en la siguiente etapa se puedan intervenir al menos cuatro o cinco tramos más”, explicó.
La titular del Consejo Consultivo del Agua señaló que uno de los objetivos principales de esta ampliación es generar un mayor impacto en la reducción de olores y en la mejora de las condiciones de limpieza del cauce.
Asimismo, destacó que se mantiene coordinación con la Comisión Estatal de Aguas (CEA) para dialogar con los responsables de descargas al río y verificar que cumplan con la normatividad vigente.
“Las descargas que hoy llegan al río tienen que cumplir con la norma para que el proyecto pueda ser más exitoso”, afirmó.
Finalmente, indicó que actualmente se realizan muestreos y pruebas para evaluar el impacto de las lluvias recientes y definir las acciones que se implementarán en la siguiente fase del saneamiento del río Querétaro.






