La Copa Mundial de la FIFA Italia 1990 fue la decimocuarta edición del torneo y se disputó del 8 de junio al 8 de julio en territorio italiano. Italia se convirtió en el segundo país en organizar dos Copas del Mundo, tras haber sido sede previamente en 1934.
El torneo contó con la participación de 24 selecciones nacionales. Entre los equipos participantes estuvieron Alemania Federal, Argentina, Brasil, Italia, Inglaterra, España, Países Bajos, Uruguay y Camerún, entre otros. También destacaron las participaciones de selecciones como Costa Rica, Irlanda y Emiratos Árabes Unidos.
México no participó en esta edición debido a la sanción impuesta por la FIFA tras el caso de los “cachirules” en 1988, lo que le impidió competir en torneos internacionales durante ese periodo. Hasta la fecha, Italia 1990 ha sido el último Mundial al que la selección mexicana no ha asistido.
En la fase de grupos, Italia avanzó como líder de su sector con seis puntos, seguido de Checoslovaquia. En el Grupo B, Camerún sorprendió al terminar en la primera posición, mientras que Argentina avanzó como uno de los mejores terceros lugares y la Unión Soviética quedó eliminada en la primera ronda.
En el Grupo C, Brasil lideró con paso perfecto, acompañado por Costa Rica, que logró su primera victoria en un Mundial al derrotar a Escocia. En el Grupo D, Alemania Federal encabezó su sector, seguido por Yugoslavia, mientras que Colombia avanzó como uno de los mejores terceros lugares.
España y Bélgica clasificaron desde el Grupo E, con Uruguay avanzando también como tercer lugar. En el Grupo F, Inglaterra terminó como líder, seguida por Irlanda y Países Bajos, que empataron en puntos para avanzar a la siguiente ronda.
En los octavos de final destacó el enfrentamiento entre Argentina y Brasil, donde el conjunto argentino avanzó tras imponerse 1-0 con gol de Claudio Caniggia, en el único cruce de eliminación directa entre ambas selecciones en Copas del Mundo.
La final se disputó entre Alemania Federal y Argentina, repitiendo el duelo de 1986. El partido se definió con un penal al minuto 85 convertido por Andreas Brehme, lo que dio el triunfo a Alemania Federal. El encuentro fue dirigido por el árbitro mexicano Edgardo Codesal, siendo la primera ocasión en que un mexicano pitó una final de Copa del Mundo. Con este resultado, Alemania Federal obtuvo su tercer título mundial en lo que sería su última participación antes de la reunificación alemana.





