Dos mujeres que trabajaron para Julio Iglesias en sus residencias del Caribe denunciaron presuntas agresiones sexuales, acoso y abuso de poder por parte del cantante durante 2021, de acuerdo con una investigación de elDiario.es.
Las denunciantes -identificadas con los nombres ficticios de Rebeca y Laura para proteger su identidad- relataron que los hechos ocurrieron mientras laboraban en régimen interno en propiedades que el artista posee en Punta Cana, República Dominicana, y en Lyford Cay, Bahamas.
Rebeca, ex empleada de servicio doméstico, afirmó que fue presionada para mantener encuentros sexuales con el cantante tras finalizar su jornada laboral. Según su relato, estas situaciones ocurrieron de manera reiterada y sin su consentimiento, en un entorno marcado por el control, el miedo y la jerarquía laboral.
“Me usaba casi todas las noches”, declaró Rebeca en entrevistas concedidas al medio español. “Me sentía como un objeto, como una esclava”.
La denunciante sostuvo además que algunas de las agresiones se produjeron con conocimiento, e incluso participación, de personal con funciones de supervisión dentro de las residencias.
Por su parte, Laura, quien trabajó como fisioterapeuta personal del artista, aseguró haber sido víctima de tocamientos, besos forzados, comentarios de carácter sexual y humillaciones verbales durante el tiempo que laboró para Iglesias.
Ambos testimonios coinciden en describir un ambiente laboral hostil, con jornadas extensas, ausencia de contratos formales, restricciones a la movilidad y un sistema de control estricto sobre las trabajadoras que residían en las villas del cantante.
Las mujeres acudieron a la Fiscalía de la Audiencia Nacional de España con el acompañamiento de la organización internacional Women’s Link Worldwide, con el objetivo de buscar justicia no solo para ellas, sino también para otras mujeres que trabajaron en las propiedades del intérprete de “Me Olvidé de Vivir”.
“Quiero que todo lo que hacía allí no quede impune”, expresó Rebeca. “Que sepa que tiene consecuencias”.
De acuerdo con la investigación, desarrollada durante más de tres años, al menos 15 ex trabajadores fueron entrevistados y describieron dinámicas similares de aislamiento, trato vejatorio y un ambiente constante de tensión dentro de las residencias de Julio Iglesias.
Los testimonios de Rebeca y Laura fueron recabados en distintas ocasiones a lo largo de más de un año y, según elDiario.es, se mantienen respaldados por documentación como registros médicos, mensajes, fotografías, visados y constancias laborales.
Hasta el momento, Julio Iglesias no ha emitido un pronunciamiento público sobre estas denuncias.






