A solicitud de Ternium, la Secretaría de Economía (SE) inició una investigación antidumping sobre las importaciones de aceros laminados en frío originarias de EU, Malasia y China, lo que industriales del ramo interpretan como la primera reacción a los aranceles que cobra el Gobierno estadounidense a estos productos mexicanos.
“Este caso de dumping contra EU en aceros planos es una reacción a las medidas de la Sección 232, ya que las principales exportaciones de EU a México son precisamente de aceros planos”, dijo una fuente del sector.
“Surge en un contexto en el que EU registra un superávit comercial de acero con México superior a los 4 mil millones de dólares anuales, pero el acero mexicano paga desde marzo del 2025 un arancel de 50% en el mercado del vecino país bajo la Sección 232 de la Ley de Expansión Comercial”.
En una resolución publicada en el Diario Oficial de la Federación, la SE informó que a solicitud de Ternium pidió iniciar un procedimiento administrativo de investigación de competencia desleal o antidumping sobre las importaciones laminadas en frío procedentes de los tres países referidos y una más de antisubvención contra el acero estadounidense.
Añadió que también aceptó la solicitud contra subsidios al mismo producto en EU.
La investigación evaluará daños causados desde 1 de abril del 2022 al 31 de marzo del 2025.
“En el periodo proyectado de abril del 2025 a marzo del 2026, de no adoptarse cuotas compensatorias, continuaría el ingreso de importaciones investigadas, las cuales aumentarían 12 puntos porcentuales de participación en las importaciones totales, (y) 8 y 14 puntos porcentuales en el Consumo Nacional Aparente y el consumo interno, respectivamente”, afirmó Ternium en su solicitud.
Advirtió además que sin cuotas compensatorias aplicables a estas importaciones el daño ya causado a la rama de producción nacional se agravaría con una caída de 8 puntos porcentuales en participación de mercado, un 13% menos producción total y 35% menos en producción para venta nacional.
La siderúrgica añadió que también bajarían sus ventas al mercado interno en 41% y sus precios en 13%, lo que traería una caída de 48% en sus ingresos por ventas al mercado interno y un retroceso de 113% en su utilidad y uno de 9 puntos porcentuales en su margen de operación.





