El caos en Brasil puede echarle una mano a Sergio Pérez. Para la carrera en Interlagos, el tricolor partirá desde el último cajón de la parrilla debido al nuevo motor que colocó Cadillac en el monoplaza, por lo que espera que la lluvia lo ayude a remontar.
En condiciones húmedas, el mexicano sabe lucirse, porque, más allá del potencial del MAC-26, lo que necesita es su habilidad. Así, la oportunidad de conquistar su primer punto de la temporada está cada vez más cerca.
“Fue difícil, especialmente al principio. Pero, fuera de eso, fue una sesión que disfruté mucho. Creo que hoy realmente teníamos por momentos el ritmo suficiente para avanzar a la siguiente fase. Estaba siendo muy rápido en el último sector.
“Desafortunadamente, en mi última vuelta enfrié demasiado los neumáticos y perdí algo de temperatura, lo que provocó que me fuera de largo. Espero que sea una carrera caótica, porque cualquier cosa puede suceder”, comentó Pérez, quien compartirá la fila de salida con su excompañero en Red Bull, Max Verstappen.




