En medio del avance demócrata en las elecciones de mitad de mandato, el líder de la bancada del partido en la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries, anunció formalmente su candidatura para presidir la Cámara baja de Estados Unidos.
De obtener el respaldo de sus compañeros, se convertiría en el primer afroamericano en ocupar el cargo de Speaker of the House, desde donde encabezaría la nueva mayoría demócrata y buscaría impulsar una agenda centrada en la asequibilidad, la rendición de cuentas y los valores estadounidenses.
Hakeem Jeffries pasó de crecer en un barrio de clase trabajadora de Brooklyn a convertirse en una de las figuras más influyentes del Partido Demócrata y quedar a las puertas de hacer historia como el primer afroamericano en presidir la Cámara de Representantes de Estados Unidos.
A sus 56 años, el legislador neoyorquino encabezó la estrategia demócrata para recuperar la mayoría en la Cámara baja durante las elecciones intermedias, un triunfo que lo colocó en posición de asumir el liderazgo de la mayoría y convertirse en una de las principales figuras de oposición al Presidente estadounidense, Donald Trump.
Su historia política comenzó en Crown Heights, Brooklyn, donde creció durante la década de 1980, en un entorno marcado por la desigualdad, la delincuencia y la epidemia del crack.
Hijo de una trabajadora social y de un consejero en adicciones que posteriormente se convirtió en abogado litigante, Jeffries creció en una familia religiosa que lo impulsó a destacar académica y profesionalmente.
La comunidad afroamericana y la iglesia bautista Cornerstone, a la que acudían su madre y su tía, tuvieron una influencia importante en su formación.
Desde niño participó en las actividades de la congregación, donde incluso trabajó como ujier. Su abuela llegó a imaginarlo como pastor.
Sin embargo, Jeffries orientó su trayectoria hacia el Derecho y la política.
Desde sus años en la facultad de Derecho, ha señalado que la lucha por la justicia racial fue una de sus principales motivaciones.
Su ascenso dentro del Partido Demócrata fue gradual. En 2018 fue elegido para encabezar la bancada demócrata en la Cámara de Representantes, convirtiéndose en el principal portavoz de su partido y en uno de sus cinco dirigentes más importantes.
Cuatro años después, tras la salida de Nancy Pelosi del liderazgo demócrata, sus compañeros lo eligieron por unanimidad para sucederla, una decisión que lo convirtió en el primer afroamericano en encabezar la bancada de su partido en la Cámara baja.
Aunque su estilo de liderazgo es considerado moderado y prudente, Jeffries se ha distinguido por sus discursos enérgicos y sus críticas a los republicanos.
También ha incorporado referencias a la cultura hip-hop, especialmente a artistas originarios de Brooklyn como Biggie Smalls y Jay-Z, en sus intervenciones públicas.
Su perfil, sin embargo, no está exento de cuestionamientos dentro de su propio partido. Algunos sectores progresistas lo consideran demasiado cercano al establishment demócrata y otros han criticado su cautela para confrontar públicamente a sus adversarios.
Ahora, tras encabezar la recuperación de la Cámara de Representantes, Jeffries enfrenta uno de los mayores desafíos de su carrera: utilizar la mayoría legislativa para contener la agenda de Trump y reposicionar a los demócratas de cara a las elecciones presidenciales de 2028.
De concretarse su elección como Presidente de la Cámara en enero, rompería una barrera histórica en la política estadounidense y se convertiría, además, en el segundo funcionario en la línea de sucesión presidencial.




