Los ‘red devils‘ remontaron un 0-2 en contra para imponerse por 3-2 en Old Trafford, poner fin a una racha de nueve partidos sin ganar y darle un respiro a su entrenador
El Manchester United protagonizó una remontada espectacular ante la Roma en la cuarta jornada de la Champions League. El conjunto inglés pasó de estar dos goles abajo al descanso a conseguir una victoria por 3-2 en Old Trafford, un resultado que pone fin a nueve encuentros consecutivos sin ganar y supone un importante alivio para Michael Carrick.
La noche comenzó de la peor manera para los locales. La Roma aprovechó las dudas defensivas del United y se adelantó en el marcador por medio de Matías Soulé, que castigó una pérdida de balón para establecer el 0-1. Poco después, Donyell Malen convirtió un penalti señalado por una mano de Ayden Heaven y amplió la ventaja italiana.
El 0-2 al descanso parecía prolongar la pesadilla del Manchester United, que llegaba al encuentro bajo una enorme presión por sus malos resultados. Sin embargo, el equipo inglés cambió por completo su imagen en la segunda mitad y encontró en Bruno Fernandes al hombre que inició la reacción.
El capitán portugués recortó distancias en el minuto 58 desde el punto de penalti, después de que el arbitro ordenara repetir el lanzamiento por la invasión de jugadores de la Roma en el área. El tanto devolvió la confianza a Old Trafford y empujó a los locales a buscar el empate.
Cunha, un verdadero red devil
La insistencia tuvo premio en el tramo final. Matheus Cunha aprovechó un error defensivo de la Roma para firmar el 2-2 en el minuto 83. Apenas tres minutos después, el brasileño volvió a aparecer, esta vez tras una asistencia del joven Shea Lacey, para completar la remontada y desatar la celebración en Old Trafford.
La victoria tuvo un final accidentado, ya que Cunha fue expulsado en el tiempo añadido tras recibir una segunda tarjeta amarilla. El United tuvo que defender la ventaja con diez jugadores, pero consiguió conservar el resultado hasta el pitido final.
El triunfo supone mucho más que tres puntos para el conjunto inglés. Los ‘red devils’ cortaron una mala racha de nueve partidos sin conocer la victoria y dieron un respiro a Carrick, cuya continuidad estaba bajo presión después de los últimos resultados.






