Según un balance inicial de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), una persona resultó lesionada en Chaparral por la caída de una pared en una vivienda.
En Quimbaya, en el departamento del Quindío, se desprendió parte de la estructura de una iglesia, sin que se registraran personas heridas.
Descartan afectaciones mayores
En Bogotá, el movimiento provocó evacuaciones en algunos conjuntos residenciales, aunque el alcalde, Carlos Fernando Galán, aseguró que no había daños ni afectaciones en la ciudad tras una primera revisión. El gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey, también descartó afectaciones mayores en ese departamento.
Por su parte, la gobernadora del Tolima, Adriana Magali Matiz, anunció la activación de los protocolos de emergencia y ordenó que las clases se desarrollen de manera virtual en todo el departamento mientras se evalúa la situación.
El boletín del SGC fue modificado poco después de su publicación, cuando la magnitud del movimiento pasó de 5.3 a 5.6
El sismo revivió el temor de otra tragedia
El nuevo movimiento sísmico vuelve a despertar el temor a que se repita una tragedia como la del pasado 10 de agosto, cuando un terremoto de magnitud 7.4, con epicentro en San José del Palmar (Chocó), sacudió buena parte del territorio colombiano.
Aquel terremoto se sintió en ciudades como Cali, Manizales, Armenia y Pereira, y provocó graves daños materiales, especialmente en el oeste y sur del país.
Cali y Pereira estuvieron entre las ciudades más golpeadas, con edificios colapsados y numerosas estructuras afectadas que aún no se recuperan.
El balance oficial consolidado en octubre cifra en 335 las personas fallecidas, 103 las desaparecidas y 4 mil 516 las heridas en aquella tragedia.