STRIKE 1
La muerte de Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano obliga a recordar cuánto le debe la democracia mexicana a quien nunca llegó a la Presidencia. Habrá quien atribuya su ruptura con el PRI al enojo de quedarse sin la candidatura. Aun si así fuera, pocos políticos han sabido convertir un agravio personal en una causa capaz de disputarle el poder al partido que los formó.
En 1988, su candidatura puso en entredicho la invencibilidad del PRI, y la «caída del sistema» dejó bajo sospecha el resultado electoral. Un año después contribuyó a fundar el PRD. En 1997, los capitalinos lo eligieron primer jefe de Gobierno del Distrito Federal por voto popular. En 2000, el panista Vicente Fox ganó la Presidencia. También en aquella victoria de un adversario había algo que reconocerle a Cárdenas.
BOLA 1
Guadalupe Taddei ya salió del INE, pero en Morena parece haberse borrado su nombre de la agenda de contactos. Quienes ayer veían con buenos ojos su llegada hoy tendrían dificultades para recordar dónde la conocieron. El deslinde tiene un costo político. Si su cercanía con el partido era tan discutible, ¿por qué tanta prisa en tomar distancia? Rumbo al próximo proceso electoral, a Morena le convendría explicar con qué criterio respaldó entonces a Taddei y qué cambió desde aquella decisión. Mientras esa respuesta siga pendiente, cada intento de desmarcarse puede dejarle al partido otra cicatriz difícil de borrar ante las urnas.
BOLA 2
En San Juan del Río ya circula una quiniela que debe tener de buen humor a Tania Ruiz. Según esa versión, la 4T reservaría la candidatura a la alcaldía para Ricardo Astudillo, como parte de la cuota del Verde. ¿Y el Güero Inzunza, que aparece adelante en varios sondeos? A él le ofrecerían una diputación local y, seguramente, el honor de explicarles a sus simpatizantes las bondades del acuerdo.
Todavía falta saber si el Güero acepta el cambio de boleto y si sus votos viajan con él. Mientras tanto, Tania puede ahorrarse una reunión de estrategia. Si sus adversarios insisten en mandar a la banca a quien mejor batea, ¿para qué pedir tiempo desde el otro dugout? Que siga el partido.
STRIKE 2
Santiago Nieto dejó en Latinus una pregunta incómoda para Morena. Si quien encabezó la Unidad de Inteligencia Financiera sostiene que su sucesor, Pablo Gómez, persiguió a medios críticos desde esa oficina, ¿qué garantías tiene un ciudadano de que sus cuentas se investigan con criterios ajenos a la política? Nieto habló con soltura de la gestión de Gómez. Al explicar su patrimonio, en cambio, hasta sus gestos parecieron menos seguros.
Ahí dejó un compromiso que cualquiera podrá verificar. Ante Claudio Ochoa prometió hacer públicos sus contratos hipotecarios, incluido el crédito de Banco Azteca por 25.5 millones de pesos. En Querétaro, donde aspira a gobernar, habrá quien quiera tomarle la palabra. Después de tantos años de pedirles cuentas a otros, ahora le toca a Santiago Nieto mostrar cómo cuadran las suyas.
BOLA 3
Silvia Amaya Llano ganó la reelección en la UAQ, pero la primera imagen que dejó su triunfo fue la de estudiantes en plantón frente a Rectoría. ¿Por qué estalló el paro en Filosofía justo después de la elección? Los inconformes denuncian presuntas irregularidades en la votación y cuestionan la posible injerencia de partidos. También hablan de aulas deterioradas y falta de materiales.
Cabe preguntarse si la elección fue el detonante de agravios que ya venían de tiempo atrás. Para Amaya, el costo político está en que ambos reclamos se confundan. Le toca aclarar cómo se votó y explicar por qué hicieron falta pancartas para hablar del estado de las aulas.
STRIKE 3…PONCHADO
En Querétaro, los panistas siguen cerrando filas rumbo a 2027, aunque falta ver si conservan la unidad cuando empiecen a repartir candidaturas. Ahora toca definir quiénes competirán por las diputaciones locales y federales. La fila es larga. Hay quienes llevan años trabajando en su distrito y quienes, con igual entusiasmo, llevan la cuenta de las veces que les han pedido esperar.
En el blanquiazul todavía pesa lo ocurrido en 2024, cuando perdió la mayoría en el Congreso local. La pregunta es cuánto le costó privilegiar las cuotas de los grupos internos sobre el arraigo de sus candidatos. Para la dirigencia, la prueba vendrá cuando tenga enfrente a dos aspirantes por el mismo distrito. ¿Pesará más el compromiso con uno o el respaldo ciudadano del otro?






