La afluencia de visitantes a las zonas arqueológicas de Querétaro disminuyó tras las inundaciones y afectaciones carreteras que obligaron a su cierre temporal, por lo que el Centro INAH Querétaro lanzó una campaña turística para recuperarla.
La directora del Centro INAH, Rosa Estela Reyes García, explicó que el público llegó a cero durante el cierre; sin embargo, actualmente reciben mil 300 visitantes al mes y proyectan alcanzar los tres mil para fin de año.
“Bajamos a cero porque las carreteras estaban suspendidas y cerramos. Ahorita ya estamos en el orden de mil 300 personas aproximadamente”, señaló la funcionaria.
Inversión federal y trabajos de restauración
Tras los daños, recibieron nueve millones de pesos de recursos extraordinarios federales, distribuidos en partes iguales entre las zonas arqueológicas de Ranas y Toluquilla.
Con esta inversión realizaron trabajos de restauración en los juegos de pelota, apuntalamiento de estructuras y mejoras en infraestructura como baños y señalética.
Además, la Secretaría de Cultura aportó 400 mil pesos para señalización, mientras que Obras Públicas del estado intervino el camino de acceso a Toluquilla y proyectó su escalinata principal.
Estrategia para la reactivación turística
Ante la caída de visitantes, el INAH prepara actividades culturales y paseos para promover nuevamente estos recintos históricos.
“Estamos en una campaña turística para reactivar nuestra afluencia de visitantes y organizando paseos culturales”, explicó Reyes García.
Sitios más visitados y perfil del turista
Respecto a la afluencia, la funcionaria detalló que Ranas es el sitio más concurrido, seguido por Tancama y Toluquilla.
Finalmente, indicó que la mayoría de los asistentes son turistas nacionales, aunque también reciben la visita de viajeros internacionales.







