México es conocido en el mundo, por las festividades del Día de Muertos. Un hecho que podría considerarse triste, en nuestro país se ha convertido en un recuerdo alegre de los seres que dejaron el plano terrenal.
Para estas celebraciones se han utilizado diversas formas y la música se ha convertido en una expresión artística para recordar a nuestros fieles difuntos.
En un país tan diverso, colorido y lleno de talento como lo es México, no podían faltar los temas musicales como muestra de respeto y amor hacia los que han alcanzado la paz eterna.
Sin faltar la solemnidad, estos temas han agregado la alegría y la picardía, que ha hecho que el público cante muchos de ellos. Con todo el respeto y la espiritualidad, es una forma de festejar a los seres queridos, pero destacando la alegría y picardía de las canciones de Día de Muertos.
Hay diversos temas representativos para el Día de de Muertos. De distintos autores y para todos los gustos.
En México, las canciones de Día de Muertos son parte de un folclor que ha sobrevivido al paso del tiempo.
Si bien el tema es la muerte y despedirnos de nuestros seres queridos, los rituales y las canciones de Día de Muertos son parte de la fiesta en honor a quienes han alcanzado la eternidad.
¿Cuáles son los antecedentes?
Los pueblos antiguos veían a la muerte como algo místico y mágico. Según sus creencias, al morir llegamos a un plano en donde no existen dolores ni pasiones terrenales y gozamos de la compañía de los dioses.
Por eso y a pesar de lo doloroso que puede ser perder a un ser querido, la muerte era celebrada con rituales, rezos y música, como sucede hasta el día de hoy.
Al llegar la Conquista y la religión católica, las costumbres funerarias de los pueblos indígenas tuvieron un gran cambio, pues el mestizaje dio pie a nuevas maneras de manifestar el culto y ofrenda a la muerte, a través de diferentes expresiones artísticas.
Los conocidos sones de difuntos tienen su origen en el minueto: composición totalmente instrumental, de compases que van desde sonatas hasta sinfonías.
Después se les conoció como vinuetes, cuyo valor se mide en el peso emotivo, sacralidad y relación con la muerte que les da la misma gente.
Los vinuetes son naturalmente tristes y su ejecución se permite únicamente para venerar las almas de los difuntos y en los rituales de culto a la muerte.
En la actualidad todavía se les da esa importancia y respeto; sin embargo, está permitido interpretarlas o ponerlas en festividades como el Día de Muertos.
Cada región de México tiene su propia manera de tocar los vinuetes que acompañarán a sus difuntos hacia su último lugar de descanso.
En Oaxaca, por ejemplo, se entierra a los muertos con el sonido de instrumentos de viento o la marimba. En Veracruz se les despide al ritmo alegre de sones y fandangos. En cada región el ritual para tocar los vinuetes es el mismo. El ritual del vinuete es un último adiós lleno de música, alegría y amor
En los días modernos, la música tradicional que acompaña a nuestros fallecidos sigue siendo motivo de profundo respeto. Es un hecho que la música popular ocupa un lugar importante en nuestra celebración de Día de Muertos.
De mitos ancestrales y el sentimiento que nos invade cuando un familiar se ha ido, las siguientes Canciones de Día de Muertos son la manera alegre con la que recordamos a familiares y amigos.
¿Cuáles son algunas de estas canciones del Día de Muertos?
“La Llorona”. Destaca sin lugar a dudas “La Llorona”. Se trata un son tradicional que fue inmortalizado por Chavela Vargas y que posteriormente ha sido cantado por reconocidos artistas, convirtiéndose en uno de los temas más emblemáticos para el Día de Muertos.
“Amor Eterno”. El tema de “Amor Eterno”, es una obra artística de Juan Gabriel. Ha sido cantada en muchos escenarios, por el mismo cantautor mexicano, así como por muchos otros intérpretes. El tema es un bello y cariñoso recuerdo para una madre que falleció.
“La Calaca”. La maestra rural y cantante de trova, Amparo Ochoa encontró en la canción “La Calaca” una forma de retratar a la muerte de una manera pintoresca, al ir narrando la forma de ir recorriendo los panteones.
“Cerró sus Ojitos Cleto”. La canción “Cerró sus Ojitos Cleto” es una inspiración del memorable compositos Chava Flores y se ha convertido, gracias a su toque nostálgico y pintoresco, en una de las piezas clásicas de esta temporada.
“Recuérdame”. Luego de la película “Coco”, que realizó Disney sobre las festividades de muertos en nuestro país, el tema “Recuérdame” se popularizo, sobre todo después de que fue interpretada por Natalia Lafourcade para resaltar el recuerdo familiar para los difuntos.
“Cempasúchil”. La canción “Cempasúchil” la dio a conocer el grupo Monsieur Periné, con la que las nuevas generaciones han celebrado el color y el aroma de la característica flor de la temporada de muertos.
“¿A Dónde Van Los Muertos?”. Siguiendo con los temas para jóvenes, el grupo Kinky ofreció una propuesta de rock alternativo con la canción “¿A Dónde Van Los Muertos?”, con la que hacen una reflexión sobre lo que sucede que los seres que pierden la vida.
“Uno Muerte”. En la voz de la oaxaqueña Lila Downs, “Uno Muerte”, es una interpretación en lengua indígena en la que la cantante habla de los rituales del México prehispánico, en una melodía llena de la melancolía y la nostalgia.
“El Médico Brujo”. Es una canción humorística que popularizó Manuel “Loco” Valdés . “El Médico Brujo” en México es muy recordada y también se popularizó en versiones infantiles para la temporada de Día de Muertos o en apariciones animadas como en “La Leyenda de la Nahuala” con el personaje del esqueleto Lorenzo Villavicencio.
“El Twist del Esqueleto”. El tema “El Twist del Esqueleto” es una versión infantil de rock creado por Óscar Arriagada, del cual se realizó una variación para el programa infantil “Cachureos.
“Las Brujas”. Se trata de un tema bailable que se ha popularizado en el Día de Muertos. La versión más conocida de “Las Brujas” es interpretada por La Sonora Dinamita.
“Pan de Muerto”. La letra del tema “Pan de Muerto” rinde homenaje a los seres queridos mediante el recuerdo y la tradición. Se trata de una pieza muy conocida de Carlos Azcuaga, que también fue interpretada en la película “La Leyenda de la Nahuala”.






