Como parte de la estrategia para mitigar la violencia, recuperar la tranquilidad social y reactivar la economía en el estado, la Secretaría de Marina (Semar) desplegó un refuerzo operativo de más de mil 600 elementos adicionales en territorio sinaloense, con especial concentración en el puerto de Mazatlán.
El titular de la Semar, Almirante Raymundo Pedro Morales Ángeles, realizó una visita de trabajo al municipio mazatleco para supervisar de primera mano el despliegue de las fuerzas navales.
Durante su estancia, el mando federal sostuvo una reunión de evaluación con la Gobernadora de Sinaloa, Graciela Domínguez Nava, así como con representantes del sector empresarial del estado, con el propósito de alinear acciones entre el Gobierno federal, las autoridades locales y la iniciativa privada.
El plan de intervención abarca el patrullaje constante en tramos carreteros, playas y zonas turísticas de mayor afluencia, además de patrullajes preventivos para devolver el uso seguro de parques, plazas y espacios comunitarios a las familias sinaloenses.
De manera complementaria, las autoridades pusieron a disposición de la ciudadanía un mecanismo de denuncia mediante código QR para agilizar los reportes sobre actos delictivos y generar inteligencia preventiva en las colonias.
Coordinación federal para blindar el comercio
Durante el encuentro se abordó el impacto que la inseguridad ha tenido sobre el desarrollo económico regional. En ese contexto, se acordó impulsar un plan de reactivación focalizado en la industria de la construcción, los esquemas de economía circular y los sectores productivos prioritarios, con el fin de resguardar las inversiones y proteger las fuentes de empleo en la entidad.
Esta movilización de la Marina se suma a las acciones emprendidas días antes por el Gabinete de Seguridad federal.
Apenas el pasado 28 de octubre, el Secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, encabezó una gira de trabajo en la entidad junto con la Gobernadora Domínguez y mandos militares para evaluar las capacidades de la Policía Estatal de Sinaloa y la Policía Municipal de Culiacán.
En aquella revisión, que contó con la presencia del comandante de la Guardia Nacional, Guillermo Briseño, y la Secretaria Ejecutiva del Sistema Nacional de Seguridad Pública, Marcela Figueroa, se priorizaron las necesidades operativas de las corporaciones locales en materia de personal, capacitación, tecnología, inteligencia e infraestructura, además de inspeccionar el C4 estatal y el terreno proyectado para un nuevo centro penitenciario.
García Harfuch adelantó que las evaluaciones del Gabinete de Seguridad se mantendrán de forma diaria y continua en la entidad, incluyendo revisiones específicas al cuerpo policial de Mazatlán, zona que ha registrado un repunte en delitos de alto impacto.
La estrategia frente a la crisis
La meta institucional, coincidieron las autoridades, radica en desarticular a los grupos generadores de violencia y consolidar corporaciones de seguridad locales profesionales y bien equipadas.
Según lo informado por Miguel Calderón Quevedo, coordinador del Consejo Estatal de Seguridad Pública a principios de este mes, Sinaloa registra un despliegue histórico de aproximadamente 19 mil elementos de las fuerzas federales para hacer frente a la crisis de seguridad en la entidad.
El vocero destacó que esta presencia operativa ha dejado un saldo de más de 4 mil detenciones, el desmantelamiento de laboratorios y el aseguramiento de armas y 1.9 millones de cartuchos, al tiempo que descartó la desaparición de las policías municipales por su cercanía comunitaria y subrayó que la recuperación de la paz debe mantenerse como la máxima prioridad del estado.






