La Presidenta Claudia Sheinbaum declinó este sábado pronunciarse sobre las irregularidades detectadas por la Auditoría Superior de la Federación (ASF) en contratos por 514 millones de pesos relacionados con empresas proveedoras del Instituto Nacional Electoral (INE), encabezado por Guadalupe Taddei.
A su llegada a Apatzingán, Michoacán, la Mandataria fue cuestionada sobre los hallazgos de la ASF y otras irregularidades pero evitó abordar el asunto.
En la investigación la ASF acreditó irregularidades relacionadas con operaciones simuladas y contrataciones de empresas vinculadas con un proveedor del organismo electoral.
El caso involucró a compañías relacionadas con el empresario Hernández Casillas, cuyos negocios han obtenido contratos para suministrar materiales electorales.
Llamado a la transparencia
Apenas el viernes, Claudia Sheinbaum había exigido que se realizaran las auditorías necesarias para esclarecer las presuntas irregularidades en el organismo electoral.
La Presidenta sostuvo entonces que debía evitarse cualquier sombra de corrupción sobre el INE, particularmente ante la organización de las elecciones de 2027.
Cuestionada sobre la permanencia de la presidenta del INE en el cargo, la Mandataria también guardó silencio.





