Ante los recientes hechos de seguridad que han ocurrido en escuelas de Querétaro, el fiscal general del estado, Víctor Antonio de Jesús Hernández, señaló que la implementación de estrategias de seguridad en los planteles educativos corresponden exclusivamente a las autoridades educativas; sin embargo, destacó que debe ser un trabajo conjunto entre autoridades y sociedad.
La instalación de arcos detectores de metal o la posible implementación de un operativo mochila, deben contar con el aval de los padres, quienes también necesitan ser sensibilizados en el tema.
“Yo creo que ese es un tema en el cual todas las autoridades en el ámbito de su competencia tienen que contribuir. Obviamente necesitamos sensibilizar también a los padres de familia, a los propios alumnos y, sobre todo, siempre instaurar políticas públicas que respeten los derechos humanos también de los niños, niñas y adolescentes y a cualquier persona que sea alumno y forme parte de un centro escolar”, dijo.
Trabajo conjunto a favor de la seguridad en escuelas
De Jesús Hernández enfatizó que la prevención de riesgos en las escuelas exige un esfuerzo coordinado en el que participen todas las instancias de gobierno y la sociedad. Reiteró que la dependencia a su cargo únicamente interviene cuando se configuran posibles conductas delictivas, con lo que evitó pronunciarse sobre una política preventiva que, reiteró, es de índole exclusivamente académica.
“Es una situación que se tendría que delinear directamente por las autoridades competentes, que son las autoridades educativas. En este caso a lo que nosotros nos corresponde es investigar aquellas conductas que pudiese constituir delitos. Yo no quisiera hacer un pronunciamiento específico sobre esa acción porque le corresponde directamente la determinación a las autoridades educativas, que tendrán que hacer un balance y un análisis global de la situación que guardan los centros escolares”, concluyó.






