La inflación general de México se aceleró en la primera quincena de octubre, ligeramente por encima de lo previsto, mientras que el índice subyacente repuntó de forma inesperada, apoyando la perspectiva de que el banco central mantendría sin cambios su tasa clave de interés durante un periodo prolongado.
El Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) se ubicó en un 3.62% interanual, según datos divulgados este jueves por el instituto de estadística, INEGI.
La lectura estuvo por encima del 3.49% registrado hasta la segunda mitad de septiembre y marcó su mayor nivel desde la segunda quincena de mayo. Analistas anticipaban una tasa del 3.60%, de acuerdo con un sondeo de Reuters.
La inflación subyacente, considerada una medida más precisa de las presiones de precios al excluir componentes volátiles, se ubicó en un 3.78% interanual, por encima del 3.71% de la quincena previa.
El indicador repuntó luego de cuatro quincenas de descensos y superó la previsión de un 3.70% de los analistas. No obstante, se mantuvo dentro del rango objetivo oficial del banco central de un 3% +/- un punto porcentual.
Análisis de los expertos
“En conjunto, el informe de inflación de octubre resultó ligeramente decepcionante“, señaló Andrés Abadía, economista jefe para América Latina en Pantheon Macroeconomics.
A finales de septiembre, Banco de México mantuvo sin cambios la tasa referencial en un 6.50% y dijo que no seguiría mecánicamente las decisiones de la Reserva Federal, que ese mismo mes elevó los tipos por primera vez desde 2023.
La minuta de la reunión mostró que tres de los cinco miembros de la Junta de Gobierno de Banxico estarían abiertos a futuros recortes si mejoran las perspectivas inflacionarias. Sin embargo, los sondeos más recientes apuntan a que la tasa mexicana seguiría este año y el próximo sin cambios.
Frente a la quincena previa, los precios al consumidor aumentaron un 0.41%, mientras que el índice subyacente avanzó un 0.25%, debido a un incremento del 0.17% en las mercancías y de un 0.31% en los servicios.
Los mayores aportes al alza provinieron de la electricidad, el transporte aéreo, el tomate verde y los servicios profesionales. En contraste, el jitomate, el limón, la papa y otros tubérculos, así como los automóviles, presionaron los precios a la baja.






