Tras marchas y bloqueos, un grupo de trabajadores del IMSS se dijo dispuesto a aceptar el aumento salarial de 8 por ciento ofrecido por el Instituto, pero lo condicionaron a que se destituya a Rafael Olivos, su dirigente sindical, y que se convoque a un Congreso Nacional Extraordinario.
Alrededor de 800 trabajadores activos y jubilados marcharon desde el Centro Médico Nacional Siglo XXI hacia Paseo de la Reforma para exigir la intervención del Gobierno federal en el conflicto sindical.
La movilización fue organizada por Rafael Soto, enfermero de Cardiología, y Octavio Fernández, anestesiólogo del mismo hospital, quienes buscan abrir una negociación para remover a Olivos.
Los inconformes mantienen su demanda de un incremento salarial de 10 por ciento, pero afirmaron que su principal exigencia es un cambio en la dirigencia del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS).
“No es un tema económico, podríamos aceptar ese aumento, pero no sin la renuncia de Rafael Olivos. No sin el Congreso Extraordinario elegido democráticamente a lo largo y ancho del País. Si no pasa eso, nos vamos a seguir movilizando”, advirtió Rafael Soto.
Denuncias por carencias
Durante el recorrido, que pasó por las avenidas Cuauhtémoc, Chapultepec y Juárez, los manifestantes denunciaron también la falta de medicamentos, material y personal especializado en las unidades médicas.
Las consignas se concentraron en la salida de Olivos, aunque también exigieron la restitución del Régimen de Jubilaciones y Pensiones (RJP) y rechazaron las Afores.
Las carencias, señalaron, ponen en duda que el organismo pueda cumplir la meta anunciada por su director, Zoé Robledo, de realizar 31 mil cirugías extraordinarias en turnos nocturnos y fines de semana, sin cerrar agendas durante el fin de año.
“Hace falta material, personal, mucho material y material funcional, porque a mí no me sirve que me den unas fuentes si se me va a estar rompiendo a cada ratito. Camillas, médicos anestesiólogos, médicos especialistas. Urólogos, angiólogos, inhaloterapia. Quisiera ver que él (Zoé Robledo) se atendiera en la 47, para ver si realmente lo que nos quiere dar es suficiente para nosotros”, reclamó Sandra Méndez, auxiliar de enfermería del Hospital General de Zona 47 “Vicente Guerrero”, en Iztapalapa.
Respaldo de la CNTE
Rafael Soto sostuvo que el aumento salarial no representa ni 5.5 por ciento en términos reales. Sin embargo, insistió en que la disputa no se limita a la remuneración y pidió a la Secretaría de Gobernaciónintervenir para abrir una negociación.
“No cerramos las puertas a la negociación, las dejamos abiertas para que, por ejemplo, Gobernación, que es quien tiene la facultad para llevar la política de este País, las abra y nos ayude a negociar la salida decorosa —si así se puede llamar— de Rafael Olivos(…) Hoy queríamos una comisión para iniciar el diálogo”, explicó el enfermero.
La marcha avanzó por varias de las principales avenidas de la Ciudad de México y llegó a la zona de Reforma y Bucareli, donde permaneció alrededor de cuatro horas. Pese a las consignas dirigidas al líder sindical y a la petición de interlocución, los manifestantes no consiguieron reunirse con representantes del Gobierno federal.
Ante la falta de respuesta, los inconformes advirtieron que ahora buscarán una reunión con la PresidentaClaudia Sheinbaum, a quien consideran la autoridad con poder de decisión para atender sus demandas.
La protesta también reunió a trabajadores que exigieron recuperar el régimen de jubilaciones y pensiones, con consignas como “¡RJP!” y “¡Fuera Afores!”. Un contingente de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), con representantes de Michoacán, Guerrero, Oaxaca y Puebla, se sumó a la movilización en respaldo a la demanda de pensiones dignas.
“Nosotros también nos sentimos parte de esta lucha cuando ustedes dicen: no más Afores, pensiones dignas(…) es posible derrotar también a estas Afores”, expresó Pedro Hernández, dirigente de la sección 9 de la CNTE en la capital.
Los manifestantes anunciaron una nueva marcha nacional para el 30 de octubre y una asamblea constitutiva el día 31 de octubre, con la que buscan dar continuidad al movimiento sin perder sus derechos sindicales.





