El Real Madrid firmó una contundente victoria ante el Leipzig (4-1) en la Champions League, en un encuentro que tuvo dos caras bien diferenciadas. El equipo alemán puso en aprietos a los blancos durante la primera parte, pero se topó con un Courtois decisivo. Tras el descanso, el conjunto madridista elevó el ritmo, encontró el camino del gol y acabó arrollando a su rival en el Santiago Bernabéu.
Con Valverde nuevamente en el lateral, el Madrid comenzó sin demasiada profundidad. Durante los primeros diez minutos, ambos equipos amagaron con acercarse al área rival, pero sin generar ocasiones claras ni obligar a intervenir a los porteros.
El Leipzig, sin embargo, demostró que tenía argumentos para hacer daño. En el minuto 28, Rómulo sacó un potente zurdazo que obligó a Courtois a lucirse con una mano abajo que evitó el gol visitante. El portero belga volvió a salvar al Madrid en un mano a mano ante Nkunku en el minuto 42. El Leipzig había perdonado dos ocasiones muy claras ante un Madrid que dejaba espacios atrás.
Cuando más sufría el conjunto blanco, llegó el golpe madridista. En el minuto 44, una buena combinación entre Güler y Valverde terminó con un centro raso y potente del uruguayo. El turco remató, Vandevoordt rechazó el balón, que quedó entre sus piernas, y Bernardo Silva apareció para empujarlo a la red y marcar su primer gol como madridista. Los locales se marcharon al descanso por delante en el marcador, sostenidos por las dos enormes intervenciones de Courtois.
Un Madrid desatado tras el descanso
La segunda parte comenzó con el Madrid decidido a resolver el encuentro. Apenas habían transcurrido tres minutos cuando Valverde estuvo cerca de firmar el segundo con un disparo cruzado que exigió una parada milagrosa de Vandevoordt.
El segundo gol no tardó en llegar. En el minuto 52, Bellingham avanzó por la izquierda y puso un centro hacia el segundo palo. Tras el cabezazo inicial de Mbappé, Güler apareció para empujar el balón sobre la línea y ampliar la ventaja madridista.
Con el marcador a favor, el conjunto blanco encontró más espacios y comenzó a imponer su velocidad en ataque. En el minuto 83, Mbappé recibió un pase retrasado de Diomande en el vértice del área, controló, levantó la mirada y disparó al ángulo para establecer el 3-0.
El Leipzig respondió en la siguiente jugada. Gomis se quedó solo ante Courtois y esta vez definió con acierto para recortar distancias. Pero el Madrid todavía tenía una última obra de arte preparada. En el minuto 87, Brahim encontró a Diomande con un pase desde el borde del área y el costamarfileño no dejó caer el balón: conectó una volea seca y potentísima que terminó en el fondo de la portería. Un golazo para cerrar una segunda parte soberbia y sellar el 4-1 definitivo.
El Madrid pasó de sufrir ante un Leipzig que le exigió al máximo durante el primer tiempo a dominar con autoridad tras el descanso. El conjunto merengue firmó una victoria importante en la Champions League y llega con confianza y buen fútbol a su próximo compromiso, el Clásico del domingo ante el Barcelona.





