Durante la sesión extraordinaria del Consejo General del Instituto Electoral del Estado de Querétaro (IEEQ) para dar inicio al proceso electoral 2026-2027, representantes de partidos políticos en el estado pidieron al instituto intervenir ante actos que consideran, constituyen actos anticipados de campaña, aunque no “encajen” completamente en esa definición.
La representante del Partido Somos, Jimena Garfias López, ingresó una solicitud de tutela preventiva de la equidad en el proceso electoral. Dijo que el IEEQ debe actuar oportunamente antes de que una ventaja indebida se consolide y resulte difícil o imposible de revertir.
“Preocupa la exposición creciente y reiterada de actores políticos mediante espectaculares, entrevistas, redes sociales y eventos. Particularmente cuando esa exposición se desarrolla al amparo de figuras de coordinación, enlace o conducción partidista (…) Personas presentadas inicialmente como coordinadoras partidistas que posteriormente son postuladas a cargos de elección popular. Esa secuencia exige observar oportunamente qué actividades realizan y qué posicionamiento constituyen frente a la ciudadanía”, dijo.
Señaló las designaciones de Movimiento Ciudadano y Morena como ejemplos para ser observados. Dijo que estas figuras plantean un riesgo de simulación que, bajo la apariencia de una función interna, se desarrolla una estrategia de promoción personal orientada a una futura candidatura fuera de las temporalidades electorales.
Las reglas del juego
“Cuando una coordinación funciona materialmente como plataforma de promoción electoral, corresponde examinar sus efectos y determinar jurídicamente lo procedente. La protección de la equidad es una responsabilidad institucional del IEEQ y su ejercicio no puede quedar eternamente condicionado a los partidos políticos, presentando quejas o denuncias, cuando existen elementos objetivos que evidencien una afectación a la equidad o un riesgo real e inminente para ella”, agregó.
En su intervención, Imanol Rodríguez Sánchez, representante suplente del Partido del Trabajo, dijo que en el actual proceso electoral, lo que está en juego no son solamente los cargos públicos a futuro, sino la confianza de la sociedad en sus instituciones, la legitimidad de las autoridades y la posibilidad de construir un poder público que responda verdaderamente a las necesidades del pueblo y no a los intereses de unos cuantos.
“Es crucial entender que una elección no es plenamente respetada ni imparcial cuando existen ventajas indebidas o cuando los recursos públicos pueden convertirse en instrumentos de promoción política. La autonomía del órgano electoral no solamente debe existir en la ley, también debe hacerse visible en cada decisión, en cada posicionamiento y en cada actuación de la vida pública. Una peligrosa cercanía a un solo partido podría poner en duda todas las acciones de este proceso electoral”, dijo.
Eduardo Martínez Lugo, representante propietario del PRI, refirió que, de unos meses para acá, se ha vuelto notoria “la ambición desmedida de ciertos personajes que se han adelantado a los tiempos”, posicionando su imagen, su nombre, su logotipo; lo que dijo, han hecho sin justificación alguna o “haciendo eventos públicos con una clara intención de proselitismo”.
“Sí, es cierto, la política ha evolucionado y la manera de comunicar también ha cambiado, pero eso no puede ser pretexto para permitir actitudes que desequilibren el entorno o pongan en riesgo la equidad electoral. Tal vez dirán algunos expertos que esas conductas no violan la ley porque no encuadran en el tipo específico de acto anticipado; pero lo cierto es que de una manera u otra sí impactan en el ánimo del ciudadano. Al final afecta su decisión libre y su confianza en la democracia”, aseguró.





