En el marco del Día Mundial de la Salud Mental, la Secretaría de Salud (SESA) del estado de Querétaro, refuerza las acciones de promoción y prevención para fomentar el cuidado de la salud mental en todas las etapas de la vida, así como el desarrollo de factores protectores que contribuyan al bienestar de las personas, las familias y las comunidades.
La Organización Mundial de la Salud (OMS), define la salud mental como un estado de bienestar que permite afrontar los momentos de estrés, desarrollar las capacidades personales, aprender, trabajar y contribuir a la comunidad. Su cuidado constituye un derecho humano fundamental y requiere acciones que favorezcan el bienestar emocional, psicológico y social desde la infancia hasta la edad adulta y la vejez.
La salud mental se construye a lo largo de la vida y está relacionada con factores individuales, familiares, sociales y ambientales. Situaciones como la violencia, el acoso escolar, la desigualdad, el aislamiento social y las dificultades económicas pueden aumentar el riesgo de presentar problemas de salud mental. Por ello, es importante reconocer las necesidades de cada persona y promover entornos seguros, respetuosos e incluyentes.
Entre los factores protectores destacan el desarrollo de habilidades socioemocionales, la comunicación, las relaciones familiares y sociales positivas, la convivencia respetuosa, el acceso a la educación, la participación comunitaria y la posibilidad de solicitar ayuda cuando se requiere. También es importante mantener hábitos saludables, dedicar tiempo al descanso, fortalecer las redes de apoyo y expresar las emociones en espacios de confianza.
Políticas públicas de bienestar
En 2026, el Día Mundial de la Salud Mental tiene como tema “Experiencias vividas: voces reales, cambio real”, que destaca el valor de escuchar a las personas que han vivido con alguna afección de salud mental. Sus experiencias permiten identificar necesidades, reconocer barreras y contribuir a que las políticas, los programas y los servicios respondan a las circunstancias de cada persona, con respeto a su dignidad, autonomía y derechos.
La atención de la salud mental debe ser basada en los derechos humanos y centrada en la persona, con respeto a sus decisiones, necesidades y experiencias. La escucha sin prejuicios, evitar la discriminación y favorecer la participación de quienes requieren apoyo son acciones esenciales para construir servicios accesibles, respetuosos y sensibles a las distintas realidades de la población.
La SESA exhorta a la población a prestar atención a los cambios en el estado de ánimo, el sueño, la conducta y las relaciones personales, en especial cuando generan malestar o afectan las actividades cotidianas. Solicitar orientación y apoyo oportuno puede contribuir a prevenir complicaciones y favorecer el bienestar. No es necesario esperar a que una situación se agrave para buscar ayuda.
Asimismo, se invita a la población a acudir a los Centros de Salud para recibir información y orientación sobre el cuidado de la salud mental, conocer las opciones de apoyo disponibles y resolver sus dudas. La Secretaría de Salud reitera la importancia de fortalecer los factores protectores durante toda la vida y de promover una cultura de respeto, escucha y solidaridad, en la que todas las personas puedan recibir atención digna, con enfoque de derechos y centrada en sus necesidades.






