jueves, octubre 1, 2026
Sin resultados
Ver todos los resultados
Plaza de Armas | Querétaro
  • Andadores
  • aQROpolis
  • Editoriales
  • Efectivo
  • En tiempo real
  • Local
  • México
  • Planeta
  • Ráfagas
  • Roja
  • Andadores
  • aQROpolis
  • Editoriales
  • Efectivo
  • En tiempo real
  • Local
  • México
  • Planeta
  • Ráfagas
  • Roja
Sin resultados
Ver todos los resultados
Plaza de Armas | Querétaro
Sin resultados
Ver todos los resultados

Materia Prima

Juego Profundo

por Salvador González
1 octubre, 2026
en Editoriales
24
VISTAS


“Vine a Comala porque me dijeron que acá vivía mi padre, un tal Pedro Páramo. Mi madre me lo dijo. Y yo le prometí que vendría a verlo en cuanto ella muriera. Le apreté sus manos en señal de que lo haría, pues ella estaba por morirse y yo en un plan de prometerlo todo”.

Así comienza Pedro Páramo, el grandioso libro escrito por Juan Rulfo y publicado en 1955. En Comala, a través de Rulfo los muertos siguen hablando de lo que les dolió en vida. He leído el libro varias veces y en cada una confirmo el librazo que es. Lo leo y pienso en el autor, pienso en Juan Rulfo, y me doy cuenta de que para escribir Pedro Páramo tuvo a su disposición las mismas letras que usamos para dejar un recado en el refrigerador o las que yo uso para escribir esta columna. Las palabras estaban ahí desde antes, al alcance de cualquiera y Rulfo, con esas mismas letras, encontró la manera de hacer que escucháramos a los muertos de Comala con esa prosa que te envuelve y terminas sintiendo que también has caminado por esas calles, que has escuchado esas voces detrás de alguna puerta y que has estado en Comala sin haber estado nunca.

Me pasa cuando leo un párrafo suyo. Entiendo cada palabra y aun así, me pregunto cómo consiguió ponerlas en ese orden. Podría copiarlas una por una, llenar varias libretas enteras con ellas y al terminar, seguiría queriendo saber cómo se escribe así.

En el futbol también podemos copiar. Dibujar la formación del Barcelona, pedir que el portero salga jugando, colocar a los laterales más arriba. El pizarrón admite cualquier idea. Después viene un rival a presionar y el jugador tiene que resolver con lo que ha aprendido durante toda su vida. Y no solo hablo de futbol.

Teóricamente es un mismo deporte. Once jugadores por equipo, cada uno con dos piernas, dos brazos, manos y pies, cinco dedos en cada extremidad. Un mismo balón, una misma cancha, el mismo césped, las mismas reglas… Después empieza el partido y todo es diferente y sí, confirmamos lo dicho por Rafa Márquez: la materia prima es diferente.

Rafa lo dijo ante la prensa con esa tranquilidad suya que a veces puede confundirse con indiferencia. Le gustaría jugar como el Barcelona, pero reconoce que los futbolistas disponibles tienen otras características y debe adaptarse. Hubo quienes consideraron demasiado crudo el señalamiento, quienes pensaron que no era el momento. A mí me parece una observación necesaria. Además, viene de alguien que estuvo ahí, que recibió y dio aquellos pases y que conoció lo más importante, la velocidad a la que se pensaba dentro de ese equipo.

Por eso la expresión “materia prima” merece que nos detengamos. Hablamos de personas cuya formación ha pasado por muchas manos. Si el resultado nos parece insuficiente, habrá que revisar qué estamos haciendo con los muchachos desde que empiezan. Exigirles a los veinticinco años una lectura del juego que nadie les ayudó a desarrollar tiene algo de injusto.

Las ganas cuentan. Cualquiera que haya jugado, aunque sea en el llano, recuerda esa tarde en la que quiso con toda el alma y el balón siguió obedeciendo mejor al de enfrente. Quizá por eso incomodó tanto escucharlo. Uno se acostumbra a que, antes de cada partido, le prometan que esta vez será distinto.

A varios no les gustó la declaración. Es normal, va en contra del discurso oficialista, tan acostumbrado a prometer que estamos para más. Yo agradezco que alguien nos permita empezar la conversación desde ahí, desde nuestra realidad. Porque también para el futbol las letras están ahí, al alcance de todos… pero escribir como Rulfo exige mucho más que simplemente conocer el abecedario.

RelacionadoNoticias

Confirman visita de Ronald D. Johnson

“Los Juegos del Hambre” de la 4T

1 octubre, 2026
El reguilete de Lozoya

Cunde el pánico

1 octubre, 2026
Morena: entre el pasado y el presente

Encabeza diálogo la CTM

1 octubre, 2026
Querétaro no tiene más agua que dar

Una ley ambiental que empieza por el agua

1 octubre, 2026
Siguiente noticia
Tiempo de mujeres

La misma gata

 

 

 

Categorías

  • Andadores
  • aQROpolis
  • Cartón
  • Editoriales
  • Efectivo
  • En tiempo real
  • Fuego amigo
  • Fuente de El Marqués
  • Local
  • México
  • Planeta
  • Portada
  • Ráfagas
  • Roja

Enlaces Internos

  • Aviso de Privacidad
  • Aviso Legal
  • Contacto
  • Aviso de Privacidad
  • Aviso Legal
  • Contacto

© 2020 MEDIOS AQRÓPOLIS S.A. DE C.V. Todos los derechos reservados.

Sin resultados
Ver todos los resultados
  • Andadores
  • aQROpolis
  • Editoriales
  • Efectivo
  • En tiempo real
  • Local
  • México
  • Planeta
  • Ráfagas
  • Roja

© 2020 MEDIOS AQRÓPOLIS S.A. DE C.V. Todos los derechos reservados.

Este sitio web utiliza cookies. Al continuar utilizando este sitio web, usted está dando su consentimiento para el uso de cookies. Visite nuestra Política de privacidad y cookies.