Petróleos Mexicanos (PEMEX) informa que Fitch Ratings ratificó sus calificaciones internacionales de largo plazo en “BB+”, con perspectiva estable, así como su calificación nacional en “AA (mex)”, también con perspectiva estable. La ratificación define una trayectoria crediticia positiva y reconoce los avances alcanzados en el fortalecimiento financiero y operativo de la empresa.
En agosto de 2025, Fitch elevó la calificación internacional de PEMEX de “B+” a “BB”, un incremento de dos escalones, y en octubre la aumentó nuevamente a “BB+”. En conjunto, estas decisiones representan una mejora acumulada de tres escalones en menos de un año, después de más de una década sin acciones de calificación al alza por parte de la agencia.
La calificadora señala que la estrategia implementada conjuntamente por PEMEX, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y la Secretaría de Energía ha generado evidencia tangible de una mayor coordinación sobre la política financiera de la empresa, que se refleja en cifras: disminución de la deuda financiera de PEMEX de junio de 2025 a junio de 2026, reducción del indicador de deuda a EBITDA de 8 veces en 2025 a 4 veces en 2026 y reducción de amortizaciones de deuda previstas para 2027 de 39 por ciento.
Proyecciones estables de producción
En materia operativa, Fitch reconoce una mayor utilización de las refinerías, eficiencias operativas y mejores perspectivas para exploración y producción. Asimismo, apunta que los avances en negociaciones y contratos bajo esquemas mixtos respaldan una probable estabilización de la producción a partir de 2028, con potencial de crecimiento posterior.
PEMEX cuenta con una estrategia sólida para continuar fortaleciendo su desempeño operativo y financiero. Esta ruta contempla seguir reduciendo la deuda, mejorar el perfil de vencimientos y los costos de financiamiento, mantener la producción, elevar la confiabilidad y eficiencia de la refinación y ampliar las capacidades operativas y de inversión mediante esquemas mixtos. La ratificación de “BB+” no representa estancamiento ni retroceso. Confirma y consolida el avance crediticio alcanzado por PEMEX durante el último año.





