El Barcelona salió de Sevilla con una nueva victoria, aunque esta vez tuvo que sudar para mantener su impecable arranque liguero. El conjunto de Hansi Flick remontó ante un rival que le exigió desde el primer tiempo y terminó imponiéndose por 1-3, impulsado por un Raphinha desatado, autor de los tres tantos azulgranas. Lamine Yamal también fue protagonista, con dos asistencias en un partido más complicado de lo que parecía en el Sánchez-Pizjuán.
Flick apostó por un once con varias de sus principales armas ofensivas. Lamine Yamal, Raphinha, Gordon y Fermín formaron el frente de ataque, con Pedri y Rodrigo en la medular. La principal novedad estuvo bajo palos: Livakovic debutó con la camiseta azulgrana ante la lesión de Joan García.
El partido comenzó con un Barça dispuesto a imponer su dominio, pero el Sevilla no tardó en dejar claro que no sería un simple espectador. Aunque los visitantes manejaban la posesión, el conjunto hispalense supo cerrar espacios y encontrar sus oportunidades cuando recuperaba el balón.
Lamine Yamal estuvo cerca de abrir el marcador a los ocho minutos, con un disparo desde la frontal que Odysseas desvió hasta estrellarlo en el poste. La posesión del Barcelona no se traducía en un control absoluto. Los locales presionaban con intensidad y conseguían incomodar la salida de los de Flick, que por momentos se vieron obligados a acelerar sus ataques sin encontrar la claridad habitual.
El primero para los locales
El golpe llegó en el minuto 19. Correia encaró a Eric García por la banda izquierda, ganó terreno hasta pisar el área y puso un centro al primer palo. Allí apareció Fofana, que conectó un cabezazo inapelable para superar a Livakovic y adelantar al Sevilla.
El Barça se encontraba por detrás en el marcador, una situación poco habitual en su arranque de temporada, pero apenas necesitó cuatro minutos para responder. Christensen filtró un pase hacia Raphinha, que se deshizo de Sangante con un recorte de tacón y definió con un disparo cruzado, preciso y lejos del alcance del guardameta.
El tanto no apagó al Sevilla, que siguió compitiendo con personalidad, alternando la presión alta con salidas rápidas. El Barcelona, por su parte, trataba de llevar el partido a su terreno, aunque sin la comodidad de otras jornadas.
Tras el descanso, el Barça empezó con mayor intensidad. Lamine Yamal volvió a probar fortuna y los azulgranas encadenaron llegadas que anunciaban un cambio de escenario. El Sevilla intentó recuperar su intensidad en la presión, pero el conjunto catalán ya había encontrado mejores caminos hacia el área.
La remontada se concretó en el minuto 53. Lamine recogió un rechace, giró sobre sí mismo y puso un balón medido al área pequeña. Raphinha atacó el espacio con determinación, se anticipó a Sangante y conectó un cabezazo que terminó en el fondo de la red.
El Sevilla acusó el golpe y comenzó a perseguir las combinaciones azulgranas. Raphinha estuvo cerca de ampliar la ventaja con una acción a balón parado: ejecutó un saque de esquina cerrado que botó en el área pequeña y acabó estrellándose en el poste.
Una dupla mortal
El tercero parecía cuestión de tiempo y llegó de nuevo con la conexión entre Lamine y Raphinha. En el minuto 69, Rodrigo encontró al «10» del Barça con un pase magnífico que superó líneas. El extremo español aguantó lo justo y habilitó el desmarque del brasileño, que se plantó ante Odysseas, esperó su salida y resolvió con una vaselina. Era el 1-3 para el conjunto culé y el segundo hat-trick consecutivo de Raphinha, que también había marcado tres goles ante el Racing hace unos días y alcanzó los 12 tantos en la competición española.
Con la ventaja en el marcador, el Barcelona se dedicó a administrar el ritmo y reducir los espacios. El Sevilla, que había competido de tú a tú durante buena parte del encuentro, comenzó a quedarse sin respuestas ante un rival que ya encontraba más facilidades para mover el balón.
En el tramo final, Gordon dispuso de dos oportunidades para estrenarse como goleador azulgrana, pero no logró concretarlas. Dani Olmo también tuvo una ocasión, mientras que Adeyemi desperdició un mano a mano al rematar al centro, donde el guardameta sevillista detuvo el disparo.
El pitido final confirmó una nueva victoria del Barcelona, que se marcha al parón de selecciones con pleno de triunfos, siete victorias en siete jornadas y 21 puntos, impulsado por el gran estado de forma de la dupla Lamine Yamal y Raphinha.






