Isaac del Toro ganó con autoridad el Grand Prix de Montréal, en una auténtica batalla entre dos de los ciclistas jóvenes más talentosos del pelotón internacional: el mexicano y el francés Paul Seixas.
Después de 214 kilómetros de competencia, todo terminó reducido a una batalla de apenas 300 metros. Un mano a mano espectacular, un duelo de potencia, inteligencia y resistencia, en el que el mexicano llegó mejor a la recta final y se llevó la victoria.
¡Vaya exhibición del Torito de Ensenada!
Del Toro cazó a los protagonistas, leyó perfectamente el momento y, cuando parecía que el francés tenía controlada la situación, el mexicano apareció por la derecha, aceleró con una potencia descomunal y finiquitó la carrera.
El duelo entre Del Toro y Seixas
No ganó por casualidad. Ganó porque tuvo piernas, cabeza y carácter.
Y hay que poner atención en lo que ocurrió durante los últimos kilómetros.
A 24 kilómetros de la meta comenzó a abrirse el camino para el UAE Team y para su líder en Montreal: Isaac del Toro.
El equipo trabajó de manera extraordinaria. Después de una actuación menos convincente en Quebec, esta vez el UAE funcionó como una auténtica maquinaria: estuvo atento en el grupo, lanzó ataques, cerró espacios, alcanzó a los fugados cuando fue necesario y protegió a su líder hasta colocarlo en posición de pelear por la victoria.
En un momento de la carrera, el irlandés Ben Healy se lanzó por delante. Detrás se formó un grupo de persecución en el que aparecían Del Toro, McNulty, Seixas y otros protagonistas, mientras Remco Evenepoel intentaba cerrar la diferencia desde más atrás.
Healy resistió todo lo que pudo. Pero al comenzar la última vuelta, el esfuerzo empezó a pasarle factura.
A 11 kilómetros de la meta, Del Toro se puso de pie sobre los pedales para iniciar la persecución en el ascenso. Seixas respondió, aceleró y alcanzó al irlandés para tomar el control de la carrera.
Y ahí comenzó el duelo que muchos aficionados al ciclismo seguramente volveremos a ver durante los próximos años: Isaac del Toro contra Paul Seixas. México contra Francia.
Dos jóvenes, dos talentos extraordinarios y dos ciclistas con una enorme capacidad para sufrir y acelerar cuando las piernas de los demás ya están pidiendo clemencia.
A 10 kilómetros de la meta, el mexicano y el francés se quedaron prácticamente solos al frente. Alternaron relevos, mantuvieron la diferencia y trabajaron para evitar que el grupo perseguidor pudiera regresar.
A siete kilómetros, la ventaja ya superaba los 37 segundos.
Del Toro y Seixas entendieron que la carrera estaba ahí: en sus piernas, en su inteligencia y en su capacidad para colaborar sin regalarle nada al otro.
Y cuando llegó el momento definitivo, el mexicano fue superior.
Isaac del Toro, una realidad del ciclismo mundial
Después de 214 kilómetros, de ascensos, ataques, persecuciones, cambios de ritmo y desgaste, todo se decidió en esos últimos metros.
Seixas lo intentó. Del Toro esperó. Y cuando llegó la hora de acelerar, el mexicano se subió a los pedales y dejó claro que tenía algo más.
El Torito de Ensenada se llevó la victoria con autoridad.
Con este triunfo, Isaac del Toro llega ya a 33 victorias como ciclista profesional. Pero más allá del número, lo verdaderamente importante es la manera en que está ganando.
Está creciendo en cada carrera. Está aprendiendo a leer los momentos. Está soportando la presión. Está respondiendo ante rivales de primer nivel y, sobre todo, está demostrando que no es solamente una promesa.
Isaac del Toro ya es una realidad del ciclismo mundial.
Y qué importante fue también la labor de su equipo. El mexicano reconoció el trabajo de sus compañeros y reveló que incluso tuvo que cambiar de bicicleta durante la competencia. A pesar de eso, se mantuvo cerca de los protagonistas, recuperó el ritmo y terminó cerrando la carrera como los grandes.
Su mensaje después de la victoria fue sencillo, pero contundente:
“Siempre que salgo a correr doy lo mejor de mí, y el equipo siempre espera lo mejor de mí”.
Ahora viene el gran objetivo: el Campeonato Mundial de Ciclismo.
Del Toro competirá con México el próximo 27 de septiembre, y llegará con una confianza enorme, con un equipo que ya sabe cómo respaldarlo y con la certeza de que puede competir contra cualquiera.
Cuando le preguntaron qué podía esperarse de México en el Mundial, no prometió medallas ni lanzó discursos grandilocuentes. Solamente respondió:
“Pueden venir buenos resultados para México”.
Y después de lo que vimos en Montreal, sería un error no tomarlo en serio.
Hoy, 13 de septiembre, México recuerda una fecha histórica por la defensa heroica del Castillo de Chapultepec.
Y ahora tiene otra razón para celebrar:
El triunfo de uno de los nuevos héroes del deporte mexicano.
Un héroe que no lleva uniforme de guerra, sino el jersey del UAE Team.
Un héroe que no utiliza espada, sino bicicleta.
Un héroe que no conquista territorios a caballo, sino que conquista montañas, rutas y metas a fuerza de pedal.
¡Viva México!
¡Viva Isaac del Toro!





