En medio de tensiones por la crisis migratoria en Ceuta, el presidente de la Federación Real Marroquí de Futbol, Fouzi Lekjaa, aseguró que la Final del Mundial 2030 se jugará en su país.
“La provincia de Benslimán es la que tendrá el honor de organizar la Final del Mundial de 2030. (…) El que quiera estar en el próximo gobierno (de Marruecos) no tiene otra opción que desarrollar la provincia“, dijo el también ministro delegado del Presupuesto de Marruecos.
“La ciudad de Benslimane albergará la Final del Mundial. Te guste o no, y si alguien quiere hablar además de eso, que hable. La ciudad es Benslimane, el estadio Hassan II es el estadio, y espero que Marruecos la esté jugando”.
En esta provincia se construye el gran Estadio Hassan II, el cual tendrá una capacidad para 115 mil espectadores.
El Mundial 2030 tendrá partidos en seis países: España, Portugal, Marruecos, Uruguay, Argentina y Paraguay, aunque en Sudamérica sólo serían los primeros partidos de cada selección local por el centenario de la copa.
España y Marruecos pelean la sede del partido que determine el campeón y la FIFA ha reiterado que aún no decide la sede del juego.
“Tal como se comunicó el 5 de agosto de 2026, la FIFA tomará una decisión a su debido tiempo“, estableció un portavoz de la FIFA al diario español Marca.
España también reclama la Final
Esta semana, el presidente de la federación española, Rafael Louzán, insistió en que era España la que merecía el partido, aunque reconoció que no se le ha garantizado ese honor.
“Todos firmamos para aceptar la candidatura. es una lástima que, respecto a la Final, no se aclarara, totalmente claro, dónde se va a jugar. España, como campeona del mundo tanto en futbol masculino como femenino, debe albergar la Final”, manifestó Louzán.
Esta declaración de Lekjaa se da en medio de las tensiones diplomáticas entre Madrid y Rabat ya deterioradas por la cuestión de quién fue responsable cuando miles de personas, en su mayoría marroquíes, entraron en el pequeño enclave español de Ceuta, que limita con Marruecos en julio pasado. El presidente del gobierno de España dijo que 140 personas murieron en el cruce.






