La Presidenta Claudia Sheinbaum admitió que decidió no atender a los manifestantes que protestaron el sábado en Colima, porque mantuvieron sus reclamos con un megáfono durante su discurso.
Al hacer un balance de la gira realizada el fin de semana por varios estados, la Mandataria federal relató que unas 10 personas se manifestaron durante el acto y que, como acostumbra ante ese tipo de protestas, les propuso escuchar sus demandas al concluir el evento gubernamental.
“Entonces, lo que hago normalmente cuando hay una protesta en el evento les digo: ‘A ver, los atiendo en cuanto termine el evento. Si les parece que se respete la realización de la asamblea y terminando los voy a atender para ver cuál es la necesidad'”, relató la Jefa del Ejecutivo.
Sheinbaum recordó que incluso sometió a votación entre los asistentes si debía recibir a los inconformes en ese momento o al final del evento y que la mayoría de los asistentes optó por la segunda alternativa.
Sin embargo, señaló que los manifestantes continuaron utilizando el megáfono mientras ella hablaba, por lo que cambió de decisión respecto a la mesa de diálogo.
Conflicto por el Puerto de Manzanillo
“Y pues consideré que si seguían hablando, pues ya tampoco al final los iba a atender porque es un asunto de respeto mutuo”, afirmó.
Las protestas ocurrieron durante el acto encabezado por Sheinbaum el sábado en Colima, como parte de su gira por el País, para presentar los resultados de su Segundo Informe de Gobierno.
Los inconformes se manifestaron, entre otros temas, contra la ampliación del Puerto de Manzanillo y por las posibles afectaciones ambientales a la Laguna de Cuyutlán.
El sábado, Sheinbaum acusó a los manifestantes de ser “infiltrados” del PRIAN y sostuvo que, si su demanda fuera legítima, aceptarían reunirse con ella al terminar el encuentro con la población colimense.
La identidad de la manifestante
Este lunes, la Presidenta Claudia Sheinbaum explicó que posteriormente personas de Colima identificaron a la mujer que utilizaba el megáfono como una ex candidata de distintos partidos políticos y aseguró que ya había protagonizado protestas similares.
También sostuvo que no ordenó retirar a los inconformes del lugar y que permitió que continuaran expresándose en la plaza pública.
“Ni se le saca del evento a la gente. Les dije: ‘Ya, no se trata de que se vayan, déjenla que hable’. Entonces, no se reprime, se permite, pues, la libertad de expresión. Pero, pues, siempre pedimos respeto para los eventos”, señaló.
Sheinbaum también acusó que se tergiversaron los gritos de “¡fuera, fuera!” registrados durante el acto.
Aseguró que los asistentes no dirigieron esas expresiones contra ella, sino contra la mujer que protestaba con el megáfono porque, según dijo, impedía continuar con el desarrollo del evento







