Una orden ejecutiva firmada por el Presidente de Estados Unidos instruyó al Departamento del Interior a determinar, en un plazo de 90 días, si el lobo gris y el lobo gris mexicano cumplen los criterios para perder o reducir su protección bajo la Ley de Especies en Peligro de Extinción.
Si la dependencia determina que las poblaciones se han recuperado lo suficiente, deberá iniciar el proceso para retirar o disminuir su protección federal. La Administración también preparará una recomendación legislativa para eliminar o reducir esas protecciones.
Trump instruyó a sus funcionarios a trabajar con los estados para modificar sus propias listas de especies protegidas y revisar los criterios que regulan la eliminación letal de lobos cuando representen una amenaza para el ganado.
Trump busca modificar las protecciones de los lobos
Esto podría facilitar que rancheros y autoridades maten lobos considerados responsables de ataques contra sus animales, aunque la orden no significa que cualquier ranchero pueda disparar legalmente a un lobo de manera inmediata.
La eliminación de las protecciones y las reglas específicas para el control letal todavía tendrían que seguir procesos administrativos y legales.
Durante conferencia de prensa rodeado de rancheros, Trump aseguró que ya pueden dispararles, y la Secretaría de Agricultura, Brooke Rollins, recordó que tienen protección.
“No pueden dispararles, tienen que sentarse y ver como destruyen su rebaño“, dijo Rollins.
El lobo gris mexicano, también conocido como Canis lupus baileyi, es una de las poblaciones de lobos más amenazadas de Norteamérica. Sus defensores estiman que existen apenas 317 ejemplares en libertad, además de una población en cautiverio utilizada para programas de recuperación genética.







