Desde la rapiña de “lo gabacho” hasta de pollo y autopartes, a lo largo y ancho de la carretera 57 se ha creado un negocio del cual se benefician bandas delictivas y familias enteras.
¿Estructuras coordinadas o “rapiñeros” de ocasión? Para transportistas, analistas y personal de la Guardia Nacional, el saqueo de contenedores y el robo por siniestro en la autopista México-Querétaro, no es casual. Detrás, existen pobladores y bandas que se organizan y movilizan para sustraer las cargas o pertenencias. Estos son conocidos como “Los rapiñeros de la 57”.
Si bien los delitos son de orden federal, la Fiscalía General del Estado de Querétaro (FGEQ), tuvo conocimiento de tres hechos recientes en la autopista México-Querétaro, dos de ellos en San Juan del Río y otro más en Polotitlán.
El modus operandi es el tradicional: acuden en masa a sustraer la carga de los camiones y vehículos siniestrados o bien, aprovechan zonas de alto total o descanso, para saquear las unidades. Tras retirar la mercancía o pertenencias, son llevadas a bodegas o domicilios para posteriormente ser ofertadas en tianguis o a través de redes sociales.
Fuentes de la Guardia Nacional, precisaron a Plaza de Armas que existen familias completas dedicadas a la rapiña y el robo de autotransporte.
“Sabemos que dentro de la carretera 57 hay puntos vulnerables en cuanto a la rapiña y asaltos. Hemos detectado que las bandas delincuenciales son precisamente de los pueblos aledaños a esta carretera, son puntos muy focalizados y estamos en constante reconocimiento, recorrido y control para evitar estos actos.
“Sabemos que la incidencia ha disminuido por los operativos constantes entre el Ejército, los POES, los municipales. Se ha visto una gran coordinación con todos y seguimos obteniendo información de estos grupos para tratar de inhibirlos. Los concesionarios de la carretera también han puesto medios tecnológicos para que los conductores avancen sin problemas y dándonos inmediatamente la información a las corporaciones para atacar estos temas”.
La GN ha ubicado puntos rojos en San Juan del Río y Corregidora, entre otros municipios, sin embargo, por estrategia y seguridad evitaron precisar los sitios.
“Adelante de Palmillas, Corregidora hacia los Apaseos, es una parte que también tenemos muy vigilada porque es donde hemos visto la afluencia de ese tipo de delitos. Sí hay familias completas dedicadas a esto, de ahí la necesidad de que las personas aporten información para que podamos inhibir. Se han hecho muchos esfuerzos, además de los tecnológicos, por ejemplo, se han cancelado caminos, veredas para evitar que estos jóvenes, que estas personas brinquen hacia la carretera. Y ahora hay una modalidad de que se suben a la misma carretera y los van siguiendo sea para robar o provocar el accidente”.
En este contexto, quizá, muchos de los accidentes que involucran a unidades de carga no necesariamente tengan un origen mecánico o por descuido humano. Para el personal de GN, hay hechos provocados como los registrados en La Valla asociados a trenes prioritarios.
“Este tipo de bandas buscan la mercancía más delicada, más costosa. En La Valla, por ejemplo, nos dicen, viene del norte tal tren prioritario y desplegamos al personal para inhibir el acto. En fechas recientes hemos tenido buen resultado para evitar que le peguen al tren”.

Ojos y oídos acompañan a los transportistas
Si bien existe la oportunidad y la coincidencia para efectuar actos de robo o rapiña, lo cierto es que hay bandas que conocen el contenido, origen y destino de las cargas e informan a través de grupos y chats a quienes participarán en el acto.
Jonathan trabaja en una cachimba ubicada en la México-Querétaro, en los límites con el Estado de México. Cuenta con un dispositivo móvil para conocer, vía grupos de WhatsApp, el estado del tráfico, accidentes y alertas, así como con un radio, donde recibe información de las posibles cargas de interés.
El vecino de la comunidad de Santa Bárbara asegura que solo escucha, no participa, pero conoce cómo operan las bandas que dice, van principalmente por mercancía de rápida colocación en el mercado como ropa, abarrotes, electrodomésticos, materiales de construcción, incluso, contenedores con tenis, ropa, zapatos, perfumes y juguetes gabachos.
“Tienen que sacar rápido la merca. Sí, sí viven muchos cerca del tapete (carretera) y los tecolotes (autoridades) saben, que no se hagan ‘gueyes’ saben dónde están. Sí, sí avisan desde la empresa o fábrica, ya muchos tienen conocidos, hasta las parejas se pueden prestar, hay de todo”, comenta.
Jonathan de 48 años, de los cuales, dos décadas lleva trabajando en cachimbas, explica que a través de la rapiña se “aminora el delito”, no es lo mismo robar o secuestrar un camión, que sólo llevarte la mercancía. En el primero, añade, la policía te detiene o te busca, en la segunda modalidad, hasta las autoridades te dejan pasar, sonríe, mientras observa, el ir y venir de autos en la México-Querétaro.
Mientras se frota las manos en un gesto de incomodidad, reconoce que el último año ha sido más complicado ante la presencia de la Guardia Nacional y la respuesta de la Policía Estatal.
Y quizá Jonathan esté bien enterado. Raymundo Mancera, presidente de la Asociación Mexicana de Empresas de Seguridad Privada e Industria Satelital (AMESIS), indica que la rapiña no aparece como parte de la incidencia delictiva.
“La México-Querétaro es un tramo donde se accidentan muchísimo los transportes de carga con mercancía a bordo, sin embargo, la rapiña no está clasificada dentro de la incidencia delictiva, no aparece como tal, pues mucho tiene que ver con las circunstancias de dónde y cómo se dé el evento, normalmente es después de un accidente o volcadura cuando las personas toman la mercancía sin autorización del responsable y que además no lo puede evitar pues es una muchedumbre que se congrega. Se da porque este tramo es una zona que normalmente se accidenta, es el choque de cada día y se aglutinan personas que aprovechan ya este tipo de incidentes para hacer el robo del contenido y comercializarlo por ahí, más allá de si es una banda, es la frecuencia con la que se generan los accidentes y que ya vieron que es una forma en la que pueden obtener recursos de manera ilegal apoderándose de la carga”, detalla.
Esta modalidad, agrega, podría ser una variable de los grupos delictivos. Y el reporte se genera por choque, despiste de la carpeta asfáltica o volcadura.
La innovación también está en el delito
A decir de Mancera, existe una nueva modalidad de robo al autotransporte que permite a la delincuencia hacer robo hormiga sin que los detecte el centro de monitoreo o se active una acción policial.
“Es cuando sale la carga del centro de distribución y de origen, principalmente cuando sale del Estado de México hacia Querétaro, los toman, los roban muy cercano ahí, sin desviarse mucho, sin apagar el motor del carro, y se roban solo una parte de la carga. Es un nuevo modus operandi de la delincuencia, es un robo hormiga para que no se detone la acción de la policía, ese robo lo hacen para que los centros de monitoreo no los detecten. Viene amenazado el chofer y no se percatan hasta que llega al destino donde ven que hay un faltante. El GPS te reporta como si estuviera parado en un semáforo, ya traen un tema muy elaborado”, aclara.

Alta siniestralidad
La carretera 57 se ubica entre las autopistas con mayor número de accidentes y eventos que obligan a detener la marcha, situación que aprovechan los grupos delictivos.
Javier Robles, country manager de Grupo Multisistemas de Seguridad Industrial, refiere que, con base en datos del Instituto Mexicano del Transporte (IMT), entre 2020 y 2026, los tramos queretanos acumularon más de mil 388 accidentes y 183 personas fallecidas, con pérdidas materiales superiores a los 2.7 millones de dólares.
Destaca que en 22.8% de los siniestros en carreteras de Querétaro está involucrado un vehículo de carga.
“También, los cierres prolongados de una carretera pueden derivar en robo de mercancía, incluso, por parte del mismo operador, pero no hay cifras al respecto. Al haber cierres prolongados, el chofer puede estar coludido con una célula delictiva para que aprovechen que se tardan horas, seis, siete horas y obviamente es cuando aprovechan para vandalizar el contenedor, es muy común. Ya sea que amaguen al operador o esté coludido. El chofer no puede retar a las células delictivas, lo material puede recuperarse, la mercancía está asegurada, pero no la vida” señala.
En 2024, a nivel nacional se reportaron 2 mil 237 obstrucciones de carreteras y puentes; 48.3% fue reportado por la GN y el resto por las instituciones de seguridad pública estatales.
“Es un tema complicado, hay muchas modalidades y la México-Querétaro es de los tramos más peligrosos. Durante el 2025 las categorías de productos más robados fueron alimentos y bebidas, construcción, autopartes, misceláneos, esa parte pega mucho”.
Sobre la inacción de las autoridades al registrarse un acto de rapiña, Robles comenta que la GN no tiene la facultad para poder detener a la población, salvo que fuera bloqueo. Solo reportan y cuidan el área del accidente.
En la 57 el negocio no siempre comienza cuando un tráiler se accidenta, vuelca o para a un costado del asfalto. A veces inicia mucho antes, con un mensaje, una llamada, un dato sobre la carga, y termina lejos de la carretera, cuando la mercancía que alguna vez tuvo un propietario aparece en una bodega, un tianguis o una publicación en redes sociales.
- Al año se presentan más de 18 mil casos de robo a transporte de mercancías, de los cuales el 3% corresponden a rapiña; aproximadamente 560 robos bajo esta modalidad.
- Durante el segundo trimestre del año el 76 % de los robos a transportistas presentaron algún tipo de violencia.
- El 85% de robos suele ocurrir en días laborales, siendo martes y viernes los días de mayor repunte.
- El robo y rapiña se ubican entre los principales problemas de la cadena logística
Fuente: Confederación de Cámaras Industriales de los Estados Unidos Mexicanos (Concamin); Overhaul.
La mafia de la rapiña: pueblos enteros cazan tráileres y reclutan niños en carreteras
Lo que antes se veía como un “aprovechar el momento”, hoy es una industria del robo perfectamente coordinada que está desangrando al transporte en México.
Grupos de WhatsApp y Telegram alertan en tiempo real qué camión se accidentó y, lo más importante, qué mercancía lleva.
Ya no solo recogen lo que cae; llegan con hachas y machetes para destrozar las cajas. ¿El costo? Hasta 3 millones de pesos por unidad perdida.
Lo más alarmante es ver a familias completas, con niños pequeños, participando en el saqueo.







