El Barça todavía está en rodaje, pero ya empieza a parecer demasiado difícil de parar. El equipo de Hansi Flick había mantenido su portería en cero en las dos primeras jornadas y, ante el Rayo, recibió sus primeros goles del campeonato. Los azulgranas tuvieron que remar desde atrás, pero respondieron con fútbol y goles para terminar imponiéndose por 5-2.
El triunfo mantiene al Barcelona con nueve puntos de nueve y deja dos nombres por encima del resto: Raphinha, cada vez más cómodo como ‘9’, y Lamine Yamal, que volvió a encontrarse con el gol y con esa sonrisa que no aparecía en los primeros partidos.
Raphinha, un ‘9’ que funciona
El Rayo no llegó al Spotify Camp Nou a esperar. Salió a presionar, quiso jugar y encontró recompensa en su primera gran llegada. Un despiste de Koundé permitió a Álvaro García ganar la línea de fondo y poner el balón atrás para Sergio Camello, que apareció de frente y mandó el disparo a la escuadra. Era el 0-1 en el minuto 12.
El golpe no cambió los planes del Barça. La presión azulgrana comenzó a apretar al conjunto madrileño y las recuperaciones llegaron cada vez más cerca del área. Raphinha apareció entonces donde más daño hace: cerca del gol.
En el minuto 19, el brasileño recibió un balón de Xavi Espart, se deshizo de Pathé Ciss y engañó a Cárdenas para poner el 1-1. Raphinha volvió a demostrar que el experimento de Flick con él como delantero está dejando de ser una prueba. El brasileño ya suma cinco goles en las tres primeras jornadas de Liga y se ha convertido en una de las principales armas ofensivas del campeón.
Lamine vuelve a sonreír
Apenas dos minutos después, Lamine Yamal completó la remontada con un zurdazo desde la frontal que se coló en el ángulo. Un golazo para darle la vuelta al partido y hacer estallar al Spotify Camp Nou. El Barça había dado la vuelta al partido en un abrir y cerrar de ojos.
El tanto tenía además un significado especial: era el número 50 de Lamine con el primer equipo del Barcelona. El ‘10’ llevaba varias jornadas buscando su mejor versión y, después de encontrarse con el larguero ante el Athletic, esta vez volvió a encontrar la red.
El Barça siguió dominando y encontró el tercero apenas comenzó la segunda mitad. Gordon recibió un pase vertical de Dani Olmo, ganó la línea de fondo y puso el balón al área. Lejeune intentó despejar, pero terminó mandando la pelota a su propia portería.
Parecía el golpe definitivo, pero el Rayo volvió a meterse en el partido. En el minuto 59, Camello apareció nuevamente para marcar de cabeza a la salida de un córner y poner el 3-2. El Barça había dominado durante buena parte del encuentro, pero de repente tenía que volver a apretar.
Raphinha y Lamine ponen orden
La reacción llegó de nuevo de la mano de sus dos protagonistas. Gordon volvió a ser decisivo con una gran jugada y, tras una asistencia de tacón, dejó a Raphinha frente al arco. El brasileño no perdonó y marcó el 4-2 en el minuto 71.
Flick movió el banquillo y dio entrada a Rodri, que volvió a sumar minutos, mientras el Barcelona recuperaba el control del partido. El conjunto madrileño había amenazado con complicar la noche, pero el campeón volvió a imponer su ritmo.
Y cuando parecía que el marcador ya estaba cerrado, apareció otra vez Lamine. El canterano recibió una dejada de Adeyemi y puso el 5-2 definitivo en el minuto 90.
Nueve puntos de nueve. Cinco goles ante el Rayo y una delantera que sigue dando argumentos para pensar que, mientras Raphinha y Lamine estén así, el Barça tiene gol para rato.





