Los centros de datos instalados en los municipios de Colón y El Marqués, en Querétaro, están generando ya serios problemas de abasto de agua y electricidad en la entidad, advierte un estudio de Oxfam México y Oxfam Intermón.
Y las autoridades, señala, se inclinan por satisfacer las necesidades de las empresas privadas, más que por garantizar la dotación de servicios públicos de la población de los municipios afectados.
“Los territorios del Sur Global, como Querétaro, son integrados en la economía digital no como beneficiarios de la tecnología, sino como proveedores de recursos (suelo, agua y energía) y afectados por externalidades ambientales, siguiendo un patrón de expansión que prioriza la rentabilidad corporativa sobre la soberanía territorial”, indica.
La empresa Microsoft, detalla el estudio “La huella que dejan las nubes: los centros de datos y las desigualdades”, posee autorizaciones para extraer hasta 25 millones de litros de anuales de agua en uno solo de sus campus en Querétaro, a pesar de que durante 2024 y 2025 el estado atravesó una sequía extrema en más del 94 por ciento de su territorio.
Agua para la población y centros de datos
Para solventar el problema, indica, el gobierno ha impulsado el proyecto El Batán, una infraestructura que busca suministrar agua superficial y tratada a la población, mientras garantiza el acceso a agua de pozos para los centros de datos.
En tanto, indica, la empresa CloudHQ anunció que sus seis centros de datos tendrán una capacidad inicial de 190 MW, equivalentes al consumo de 420 mil hogares.
El director de operaciones de la compañía proyectó que la región de datos alcanzará una carga eléctrica de 900 MW, equivalente al consumo de 2,6 millones de hogares promedio al año.
El costo energético de la expansión digital
Para satisfacer esas necesidades, apunta, el Gobierno estatal realizó una inversión pública con dinero del erario para fortalecer la red eléctrica de la entidad.
Consigna que habitantes de Colón y El Marqués denunciaron que el estado ha facilitado la adquisición de terrenos a las compañías y que han sido presionados para malvender parcelas de tierra por precios inferiores a su valor real.
En tanto, advierte, los centros de datos han incumplido sus promesas de generación de empleo a nivel local.
Empleo prometido y empleo generado
La compañía de Amazon Web Services (AWS), ejemplifica, prometió la creación de 7 mil empleos de tiempo completo al año, mientras que Google comprometió 117 mil empleos para 2030 y Microsoft cerca de 300 mil.
Sin embargo, indica, las puestos de trabajo creados están lejos de esas cifras.
“En la fase de construcción se alcanza el pico más alto de empleo dentro de un centro de datos. Al finalizar la obra, un centro de datos promedio ofrece alrededor de 200 empleos y los de alta cualificación, en realidad, no operan en el mismo lugar”, apunta.







