Con el inicio del ciclo escolar 2026-2027, madres y padres de familia tienen una tarea que va más allá de preparar uniformes y útiles: cuidar que niñas y niños regresen a las aulas en buenas condiciones de salud. Por ello, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) llamó a reforzar desde casa hábitos relacionados con la alimentación, descanso, hidratación, vacunación y prevención de enfermedades.
La doctora Hortensia Vega Vega, jefa de área en la División de Medicina Familiar de la Coordinación de Unidades de Primer Nivel, destacó que un adecuado descanso es fundamental para que los menores puedan concentrarse y tener un mejor desempeño durante la jornada escolar. En este sentido, recomendó procurar que duerman por lo menos ocho horas diariamente y mantengan una alimentación equilibrada.
Para el refrigerio escolar, explicó, no es necesario enviar grandes cantidades de comida, sino procurar porciones pequeñas que combinen distintos grupos de alimentos. Entre las opciones mencionó frutas y verduras de temporada, semillas como nueces y cacahuates, además de preparaciones sencillas como un sándwich de jamón con queso panela o fresco, acompañado de pepino, zanahoria y alguna fruta.
Alimentación e hidratación durante el regreso a clases
La hidratación también ocupa un lugar importante en esta etapa. La especialista señaló que el consumo habitual debe ser principalmente de agua simple, con una referencia de entre uno y 1.5 litros al día, aunque esta cantidad puede aumentar cuando las temperaturas son elevadas o los menores realizan actividad física.
A la par de la alimentación, el IMSS recomendó revisar algunos elementos que suelen pasar desapercibidos, como el calzado y la mochila. Los zapatos deben ser cómodos, flexibles, acolchonados y contar con suela antiderrapante. También sugirió que tengan aproximadamente medio número adicional al tamaño del pie para evitar molestias y reducir el riesgo de accidentes.
En el caso de las mochilas, estas deben corresponder al tamaño del menor, ser amplias y contar con correas anchas y acolchonadas para distribuir mejor la carga. Vega Vega advirtió que el peso no debe superar entre 10 y 15 por ciento del peso corporal de niñas y niños, ya que una carga excesiva puede favorecer malas posturas y generar afectaciones en la columna.
Salud visual y auditiva de menores
Otro aspecto que los padres deben vigilar durante las primeras semanas de clases es la capacidad de los menores para ver y escuchar correctamente. Frotarse constantemente los ojos, parpadear de manera excesiva o mantener fija la mirada durante varios segundos pueden ser señales de alguna dificultad visual, por lo que se recomienda acudir con el médico familiar para una valoración.
En cuanto a la audición, una señal de alerta puede presentarse cuando niñas o niños solicitan constantemente que sus padres, maestros o compañeros hablen más fuerte para poder entenderlos. Ante esta situación, es conveniente acudir a una Unidad de Medicina Familiar para descartar algún problema auditivo. La especialista recordó que, en algunos casos, la dificultad puede deberse simplemente a la presencia de un tapón de cerumen.
Protección de la piel y hábitos saludables
La protección de la piel tampoco debe quedar fuera de la rutina escolar. Ante la exposición a los rayos ultravioleta, el IMSS aconsejó utilizar protector solar con factor de protección 30 o superior y, cuando sea posible, complementar esta medida con el uso de sombreros de ala ancha.
Finalmente, Hortensia Vega Vega subrayó que estas medidas deben convertirse en hábitos cotidianos y no limitarse únicamente a la temporada de regreso a clases. La finalidad, dijo, es que niñas y niños incorporen desde edades tempranas prácticas sencillas para cuidar su salud y que, con el tiempo, puedan realizarlas de manera natural y rutinaria.






