El gigantesco deslave del miércoles en el norte de Nepal, en la frontera con China, causó al menos 538 muertos, anunció este viernes la autoridad nepalí de gestión de situaciones de emergencia, al comunicar un balance actualizado.
Las autoridades chinas reportan por su lado cinco muertos en la región autónoma del Tíbet, con lo que el balance provisional total del desastre es de 543 muertos y más de 1,400 desaparecidos.
Los equipos de rescate estaban en alerta máxima ante posibles nuevas inundaciones procedentes de un nuevo lago que se formó en lo alto de la cordillera del Himalaya después de las inundaciones iniciales del miércoles. Expertos advierten que el lago, que surgió tras el colapso del glaciar que desencadenó la letal crecida, estaba empezando a desbordarse.
Labores de rescate bajo el lodo
El ejército de Nepal se movilizó para ayudar a rescatar a más de 100 personas que se cree están atrapadas dentro de un túnel en una planta hidroeléctrica ubicada en el distrito más afectado del país. Igual que en otras partes de la zona del desastre, su trabajo se vio complicado por las gruesas capas de lodo.
La policía de Nepal emitió una nueva alerta el viernes después de recibir información acerca de la rotura de una represa del lado del Tíbet. Se indicó al personal de seguridad y a los equipos de rescate y ayuda que se mantuvieran en máxima alerta y se trasladaran de inmediato a un lugar seguro si fuera necesario.
No está claro si la rotura de la presa está relacionada con los temores de inundaciones ligados a un lago de contención que se formó después de las inundaciones repentinas iniciales.






