Los precios del crudo caían más de 2 dólares por barril, a mínimos de más de dos semanas, ya que las negociaciones entre Irán y Omán reavivaron las esperanzas de que el estrecho de Ormuz pueda reabrirse y eliminar las restricciones al transporte marítimo que afectan al suministro en esta clave región de Medio Oriente.
A las 1012 GMT, los futuros del crudo Brent restaban 2.73 dólares, o un 3.08%, a 85.85 dólares el barril, y los del West Texas Intermediate en Estados Unidos (WTI) cedían 2.21 dólares, o un 2.68%, a 80.15 dólares. Ambos referenciales tocaron sus niveles más bajos desde el 10 de agosto más temprano en la sesión.
“Se ha reavivado el interés por las conversaciones entre Irán y Omán sobre un acuerdo para el tránsito de petróleo y otros productos petroquímicos a través del estrecho de Ormuz. Esto genera cierto optimismo”, afirmó Bjarne Schieldrop, analista jefe de materias primas de SEB Research.
Irán ha mantenido nuevas conversaciones con su vecino Omán sobre la gestión del estrecho de Ormuz, bloqueado durante casi seis meses de conflicto, y el ministro de Relaciones Exteriores omaní se ha mostrado esperanzado en que pronto se pueda anunciar un corredor temporal a través de esta vital vía navegable.
Rutas del comercio energético
Ambos países llevan semanas manteniendo conversaciones intermitentes sobre la supervisión del estrecho, por la que circulaba cerca de una quinta parte de los envíos mundiales de petróleo y gas natural licuado antes de que comenzara en febrero la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán.
Ambos países anunciaron el martes que habían debatido “un corredor de navegación temporal conjunto” a través del estrecho y acordaron desminarlo.
“El mercado ha pasado de valorar una alta probabilidad de interrupción prolongada y una nueva escalada a valorar una reapertura parcial, acuerdos de transporte marítimo negociados y un menor riesgo de un nuevo enfrentamiento militar”, afirmó Ole Hansen, director de estrategia de materias primas del Saxo Bank.
“Un acuerdo creíble que restablezca rápidamente el tráfico por Ormuz podría eliminar otra capa de prima geopolítica”, agregó.






