La innovación educativa en las escuelas de educación básica no depende únicamente del uso de herramientas tecnológicas, sino también de la creatividad y las estrategias que las y los docentes desarrollan diariamente para mejorar el aprendizaje de sus estudiantes, afirmó la coordinadora de la USEBEQ, Irene Quintanar Mejía.
Explicó en entrevista con medios que la educación básica atiende a niñas, niños y adolescentes de entre tres y 15 años, por lo que, aunque es importante aprovechar la tecnología desde estas etapas, también es necesario que madres y padres de familia acompañen y supervisen el uso que sus hijos hacen de los dispositivos tecnológicos.
“Más que la tecnología es tener la responsabilidad de lo que nuestros hijos trabajan con sus dispositivos tecnológicos”, señaló.
Docentes impulsan estrategias en las aulas
Quintanar Mejía destacó que las y los maestros realizan procesos de innovación de manera cotidiana en las aulas, a partir de la planeación de estrategias que toman en cuenta tanto su formación profesional como su creatividad para alcanzar los aprendizajes esperados.
“Los maestros tienen que hacer una estrategia y tienen que hacer una planeación, donde ellos echan a andar, por supuesto su formación, pero también su creatividad para innovar y poder lograr los aprendizajes en nuestros niños”, indicó.
La titular de la USEBEQ señaló que al cierre de cada ciclo escolar, los niveles de preescolar, primaria y secundaria realizan actividades denominadas “prácticas exitosas”, en las que comparten experiencias y estrategias que fueron implementadas en las aulas.
Las estrategias deben adaptarse a cada grupo
Añadió que no todas las estrategias funcionan de la misma manera, por lo que algunas deben ser modificadas y nuevamente planeadas, de acuerdo con las necesidades de cada grupo y comunidad escolar.
En este sentido, destacó el papel del Consejo Técnico Escolar como un espacio para intercambiar contenidos y estrategias entre docentes, de manera que una práctica que funcionó en determinado grupo pueda ser compartida con otros maestros y adaptada a sus propias aulas.
Quintanar Mejía subrayó que la innovación también debe considerar las condiciones particulares de cada comunidad educativa, debido a que “cada contexto es diferente”, por lo que las estrategias implementadas en una escuela no necesariamente tendrán los mismos resultados en otra.






