El seleccionado mexicano Obed Vargas despierta el interés de tres clubes de LaLiga. Real Betis, Valencia y Getafe buscan hacerse con los servicios del mediocampista en calidad de cedido para esta temporada, según distintas fuentes reveladas a ESPN.
El entorno del futbolista conoce desde hace días el interés de los tres equipos, aunque en el Atlético de Madrid todavía no se ha tomado una decisión definitiva sobre su futuro. El club rojiblanco valora qué opción puede resultar más beneficiosa para el desarrollo de Vargas, de 21 años, y por ahora no da por segura su salida.
El Betis toma la delantera
De las tres alternativas, el Betis es el equipo que más interés ha mostrado por el internacional mexicano, en una operación que permitiría al futbolista disponer de los minutos que no ha encontrado en sus primeros meses en el conjunto dirigido por Diego Pablo Simeone y continuar con su adaptación al fútbol español.
El conjunto verdiblanco, además, cuenta con experiencia reciente en el mercado mexicano tras la llegada de Álvaro Fidalgo y lleva tiempo siguiendo los pasos de Vargas.
Una apuesta de futuro
Vargas llegó al Atlético procedente del Seattle Sounders durante el pasado mercado de invierno como una apuesta de futuro. En la segunda mitad de la temporada disputó 13 partidos, ocho de ellos como titular, aunque no alcanzó la continuidad que esperaba para consolidarse en los planes de Simeone.
El panorama podría complicarse todavía más para el mexicano después de los movimientos realizados por el Atlético este verano en el centro del campo. La llegada de Morten Hjulmand, junto con la renovación de Koke Resurrección y la presencia de Pablo Barrios, Johnny Cardoso y Rodrigo Mendoza, ha incrementado la competencia por un puesto en la medular rojiblanca.
Pese a la falta de protagonismo que ha tenido hasta ahora, el seleccionado nacional mantiene una relación de confianza con Simeone. El mexicoamericano y su entorno consideran que el técnico argentino ha sido una figura importante en su crecimiento durante los últimos meses y la postura del futbolista es de tranquilidad.






