El ex Presidente cubano Raúl Castro, de 95 años y quien no había sido visto en público desde hacía varios meses, reapareció este jueves en un acto en La Habana con motivo del centenario de su hermano Fidel Castro.
Vestido con su uniforme verde olivo, Raúl, acusado en mayo por la justicia estadounidense, fue ovacionado al entrar al Teatro Karl Marx de La Habana, sede del acto, en el que también participaron el Presidente Miguel Díaz-Canel y la cúpula del gobernante Partido Comunista (único), constataron periodistas de la AFP.
Raúl ocupó una butaca al lado de la viuda de Fidel, Dalia Soto del Valle, quien rara vez se muestra en actos públicos.
Aunque Raúl Castro no ocupa ningún cargo oficial en el Gobierno ni en el Partido, conserva un papel importante en las decisiones políticas y tiene la lealtad de las fuerzas armadas.
En junio, la Presidencia de Cuba informó que Raúl Castro había dado su visto bueno a un paquete de reformas económicas para hacer frente a la crisis, bajo presión de Estados Unidos.
Esas medidas representan el mayor cambio de modelo desde que la isla adoptó el comunismo hace casi 70 años.
Historial de apariciones públicas
La última aparición pública de Raúl Castro había sido el 1 de mayo frente a la embajada de Estados Unidosen La Habana, donde se le vio frágil. Luego se le vio en la televisión estatal durante dos actos en junio.
El hermano menor del difunto Fidel Castro (1926-2016), el enemigo jurado de Estados Unidos, fue acusado en mayo en Miami por la muerte de cuatro estadounidenses en el derribo de dos avionetas de un grupo anticastrista en 1996. Raúl Castro era entonces ministro de Defensa.
En el “acto político cultural por el centenario del Comandante en Jefe”, participó el grupo de teatro infantil La Colmenita, en compañía del cual Fidel Castro solía pasar sus cumpleaños.
Protocolos de seguridad
Casi al final de la presentación de la compañía, Raúl se levantó de su butaca y, visiblemente molesto, instó con gestos a los presentes en el teatro a ponerse de pie y aplaudir la actuación de los niños.
En el acto también participaron científicos, glorias del deporte y otros cubanos que mantuvieron una relación especial con Fidel Castro, entre ellos el balserito Elián González.
Las medidas de seguridad adoptadas por los organizadores impidieron a los periodistas, e incluso a los reporteros gráficos, moverse del lugar donde fueron ubicados inicialmente.







