Los precios del crudo bajaban este jueves, mientras los inversionistas evalúan las perspectivas de una menor demanda mundial este año y el aumento de existencias en Estados Unidos, aunque los precios encontraban apoyo en la falta de avances en las negociaciones sobre el estrecho de Ormuz y las interrupciones en el suministro.
A las 1140 GMT, los futuros del Brent restaban 1.54 dólares, o un 1.7%, a 87.44 dólares el barril, recortando las ganancias acumuladas en las seis sesiones previas. El West Texas Intermediate en Estados Unidos (WTI) perdía 1.61 dólares, o un 1.9%, a 81.66 dólares, tras haber subido en las últimas cinco sesiones.
El fuerte aumento de las existencias petroleras en Estados Unidos la semana pasada supone un obstáculo para los precios, señaló Giovanni Staunovo, analista de UBS, quien añadió que el descenso debería ser limitado mientras los flujos a través del estrecho de Ormuz sigan siendo reducidos.
Los inventarios comerciales de crudo en Estados Unidos registraron su mayor aumento semanal desde enero de 2023 debido al desplome de las exportaciones, según datos de la Administración de Información de Energía (EIA) publicados el miércoles.
Freno al consumo energético global
Por su parte, la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) rebajó en su informe mensual sobre el mercado petrolero su previsión de crecimiento de la demanda mundial de crudo para 2026 a 580 mil barriles por día.
La Agencia Internacional de la Energía (AIE) dijo que espera una contracción del consumo de 1.6 millones de barriles por día este año, frente a la previsión de 1 millón del mes pasado, con una demanda frenada por el aumento de los precios y la restricción del suministro debido a la guerra de Estados Unidos e Israelcontra Irán.
Las interrupciones del suministro en Medio Oriente y la región del Mar Negro siguen respaldando los precios del petróleo, mientras Washington y Teherán se enzarzan en disputas por el estrecho de Ormuz.
El estrecho está “bajo el control y la gestión de Irán”, afirmó el recién nombrado jefe de la unidad paramilitar iraní Basij, un día después de que el Presidente Donald Trump declarara que su país tiene el “control total”de esta vía navegable estratégica.






