“Expectativas” es una palabra que repiten constantemente los protagonistas de la serie “Nadie Nos Va a Extrañar” al hablar de la segunda temporada, ya que cargan con muchas dentro y fuera de la ficción.
La serie llegó a Prime Video hace dos años con un elenco juvenil no tan conocido y una trama situada en el México de los 90.
Parecía haber tenido un cierre, pero su éxito fue tal que ayer se estrenaron nuevos capítulos cimentados en la complejidad de crecer.
Al final de la primera temporada, Memo (Axel Madrazo), uno de los amigos del grupo, toma una decisión trágica, lo que marca a Marifer (Camila Calónico), Daniela (Macarena Oz), Tenoch (Virgilio Delgado) y Alex (Nicolás Haza).
El duelo adolescente
Los adolescentes deben aprender que la vida no se detiene por el dolor y ahora, en su último año de prepa, se ven obligados a encontrar una vocación, abrirse a los primeros noviazgos y buscar, sobre todo, mantenerse juntos.
“Nosotros también lo vemos desde el punto de vista de fans. Nos preocupaba un poco el cómo iban a seguir esta historia, que fue tan redonda y tan bien escrita que fue como una miniserie, tiene un principio, un final y un mensaje muy claro.
“Pero quedamos muy tranquilos cuando vimos que lograron darle una continuación digna”, valoró Haza, en entrevista.
Nada se ha vuelto más fácil para el grupo comandado por Tenoch, el brillante y emprendedor alumno becado que soñaba con ser Presidente, vendía tareas en su escuela, lo que les daba dinero y estatus.
Despertar de la identidad
Tras darle a sus compañeros las respuestas de un examen que al final fue cambiado, perdieron la confianza y nadie quiere comprarles, lo que abre espacio para que surjan rivales que llenen el vacío en el mercado.
“Todos los personajes están en sus problemas, para Tenoch éste sí es el mayor. Se le está cayendo el mundo encima porque no tiene un centavo, y tiene toque de comedia, porque es una rivalidad de dos chavitos de prepa. Creo que enriquece mucho al personaje”, destacó Delgado.
Mientras el negocio fracasa, lo sentimental se abre puerta, pues Tenoch recibe una carta de amor de Susana, la hermana de Alex.
Éste último comienza una relación con Rafa, un compañero de trabajo del videoclub, un elemento que, dijo Haza, dará una evolución especial a su personaje rumbo a construir su identidad entre prejuicios.
Para Marifer, quien en la trama compuso el tema “A Dónde Va el Viento”, sus mayores crisis son decidir a qué se va a dedicar mientras aún sueña con el amor que pudo vivir con Memo.
“Es muy real, sobre todo en el artista joven, esta cosa de: ¿Qué pasa si no quiero hacer ese camino que tú crees para tener éxito? ¿Por qué no solo puedo ser feliz? ¿Por qué no sólo puedo alcanzar una meta? ¿Por qué eso no te hace sentir orgulloso, papá o mamá? La etapa de la rebeldía en realidad es una cosa de confianza”.
“Marifer tiene esa confianza de decir: ‘Voy a pelear por lo que quiero’. La muerte de Memo para ella es una cosa de búsqueda de vida, le dio como un nuevo inicio a ella para buscar esa chispa. Todavía no sé si la va a encontrar, pero está en búsqueda”, explicó Calónico.
Si alguien pareciera vivir su mejor momento es Dani, que parece haber superado una relación secreta donde la escondían y salía lastimada.
Pero Macarena Oz apuntó que su personaje, que tiene tan claro que no desea repetir las historias amorosas de su mamá y su hermana, aprenderá a romper con expectativas, para bien o para mal, mientras suenan canciones de Caifanes en los walkman.
“A Dani le da miedo la confrontación, pero esta temporada trae algo muy bonito en muchas cosas de ella que se va a ir encontrando. Tiene esta revolución con ella misma y estas ganas de decir: ‘Esto es lo que soy, quizás no está bien, no sé para los demás, pero voy avanzando por ese camino’”.






