El ex Gobernador de Guerrero, Ángel Aguirre, ordenó de manera directa borrar y destruir evidencias clave sobre la desaparición de los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa, informó la Fiscal Ernestina Godoy.
De acuerdo con la indagatoria, la instrucción de ocultamiento provino de manera directa desde la cúpula del Poder Ejecutivo estatal encabezado por Aguirre, en complicidad con servidores públicos estatales de alto nivel, dijo la funcionaria en un mensaje en video.
Por estos hechos, la Unidad Especial de Investigación y Litigación para el caso Ayotzinapa obtuvo y cumplimentó una orden de aprehensión en contra del ex Mandatario en el Estado de México, imputándole los delitos de desaparición forzada de personas y delitos contra la administración de justicia.
Nuevo modelo de investigación
La Fiscal detalló que, bajo un nuevo modelo de investigación y tras un escrutinio exhaustivo del expediente, se logró acreditar la participación de Aguirre en la destrucción de pruebas clave obtenidas la noche del 26 de septiembre de 2014 en Iguala.
Entre las principales evidencias que se pretendieron desaparecer se encuentran las grabaciones de las cámaras de seguridad números 12 y 15, instaladas en el exterior del Palacio de Justicia del Estado en Iguala.
Dichos dispositivos captaron el trayecto del autobús Estrella de Oro número 1531, en el cual viajaba el grupo de estudiantes normalistas.
“El trabajo de análisis acreditó, con plena evidencia y apego al debido proceso, la posible participación de Ángel (Aguirre)… en la destrucción de evidencias para conocer el paradero de los estudiantes”, reportó la funcionaria al presentar los avances.
La orden de captura fue ejecutada este mismo día y el político guerrerense fue puesto a disposición de las autoridades judiciales correspondientes.








