La Fiscalía General de la República (FGR) solicitó una nueva orden de aprehensión contra el empresario Raúl Rocha Cantú, accionista mayoritario de la franquicia de Miss Universo, ahora por su presunta participación en una estructura dedicada a operaciones con recursos de procedencia ilícita.
Lo anterior en una investigación distinta a la que desde 2025 lo señala por delincuencia organizada, tráfico de armas y contrabando de hidrocarburos.
De acuerdo con fuentes federales, el Ministerio Público Federal judicializó la carpeta ante un juez del Centro de Justicia Penal Federal con sede en el Penal del Altiplano, en el Estado de México.
En la misma indagatoria también fueron incluidos los empresarios Andrés Javier Vázquez Ruiz y Alberto Charlan Salazar, quienes presuntamente formaban parte del entramado financiero bajo investigación.
La nueva causa penal deriva de una denuncia presentada por la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) el 2 de diciembre de 2025 ante la Fiscalía Especializada en Investigación de Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita, Falsificación y Alteración de Moneda, en la que se documentó un presunto esquema de manejo de recursos mediante empresas, cuentas bancarias y personas físicas.
Los hilos financieros
Según la investigación, la UIF identifica a Rocha Cantú como el supuesto beneficiario controlador y principal operador corporativo de la estructura financiera.
Entre los movimientos analizados figuran adquisiciones de inmuebles mediante cheques de caja por un monto cercano a los siete millones de pesos, así como operaciones bancarias atribuidas a diversas empresas relacionadas con la investigación.
La investigación incorpora además supuestos movimientos financieros atribuidos a distintas sociedades mercantiles, algunas de las cuales habrían registrado operaciones por decenas e incluso cientos de millones de pesos, así como el aseguramiento de alrededor de 500 cuentas bancarias vinculadas con el caso.
La nueva solicitud de captura representa un segundo frente judicial para Rocha Cantú.
El empresario ya era buscado por la FGR dentro de una investigación por delincuencia organizada, en la que las autoridades lo señalan como uno de los presuntos líderes de una red dedicada al tráfico de armas y al contrabando de combustible desde Guatemala hacia distintos estados del país.







