Después de tres años de trabajo, el colectivo Equipo Fantasma se encuentra en la etapa final de LAIKOS, un proyecto artístico y comunitario que ha transformado distintos espacios de Querétaro a través de calcomanías, esténciles, carteles y que ahora culmina con un mural en el Parque La Lagartija, en Juriquilla.
La iniciativa nació a partir de un dibujo realizado en familia que, con el paso del tiempo, evolucionó hasta convertirse en una ruta gráfica distribuida por distintos puntos de la ciudad. Hasta el momento, alrededor de 20 mil calcomanías han circulado por Querétaro, acompañadas de intervenciones urbanas que invitan a los ciudadanos a descubrir e interpretar la historia detrás del proyecto.
Para Equipo Fantasma, LAIKOS es una obra construida desde lo colectivo. El grupo se define como un creador de “autorías sin autor”, un concepto que busca rendir homenaje a las historias compartidas y mantener viva la curiosidad a través del arte en el espacio público.

Un mural que une memoria, comunidad y futuro
La etapa más reciente del proyecto se desarrolla con la creación de un mural comunitario en el Parque La Lagartija, cuya primera capa está dedicada a la memoria, uno de los ejes centrales de la propuesta artística.
Como parte del proceso creativo, el colectivo trabajó con un grupo de niñas, niños y adolescentes, quienes participaron en distintas actividades para conocer la construcción del mural y aportar a una experiencia compartida con la comunidad.
La obra estará integrada por tres etapas. La primera aborda la memoria mediante un paisaje futurista acompañado por el mensaje “Se busca”. Posteriormente se incorporará una segunda capa inspirada en el lenguaje gráfico de los carteles y la propaganda que han acompañado el proyecto desde sus inicios. Finalmente, la tercera fase será realizada mediante la técnica del fresco, en la que convergerán la imagen de una nave espacial, la figura de Laika y elementos con apariencia rupestre para conectar pasado, presente y futuro dentro de una misma narrativa visual.
La elección de Laika, la perrita enviada al espacio en 1957, funciona como símbolo de exploración, memoria y de aquellas historias que pueden perderse con el tiempo. Asimismo, el nombre LAIKOS hace referencia a lo popular y colectivo, al plantear una obra que cobra sentido gracias a las personas que la encuentran, la interpretan y la hacen propia.

Buscarán apoyo ciudadano para concluir la obra
Aunque el mural ya comenzó a tomar forma, el colectivo informó que aún requiere 38 mil pesos para concluir el proyecto.
Para reunir los recursos restantes, Equipo Fantasma prepara una campaña mediante la cual las personas podrán adquirir un “píxel” del mural, convirtiéndose simbólicamente en copropietarias de la obra. Como reconocimiento, cada participante recibirá un certificado que acreditará su colaboración dentro del proyecto artístico.
Los integrantes del colectivo señalaron que esta iniciativa busca fortalecer el sentido comunitario del mural y permitir que la ciudadanía forme parte activa de su construcción.
Además, destacaron el apoyo de Anunciarte, empresa que colaboró en la construcción e instalación de la estructura que sostiene la pieza, haciendo posible que una idea gestada durante tres años se convierta en una intervención permanente dentro del parque.
Para Equipo Fantasma, LAIKOS no representa el cierre de una historia, sino el inicio de una nueva etapa. Más allá de intervenir el espacio público, el proyecto busca reivindicar la pintura como un oficio comunitario, una práctica que se transmite entre personas y que, al mismo tiempo, dialoga con el arte contemporáneo al colocar el concepto y la participación colectiva como elementos centrales de la obra.




