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El Impacto Ambiental que dejó el mundial de Futbol

Energía y Medio Ambiente

por Alejandro Angulo
28 julio, 2026
en Editoriales
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Ya terminó el mundial con un ganador, pero el medio ambiente fue el gran perdedor, pues se estima que se emitieron entre 9 y 15 millones de toneladas métricas de dióxido de carbono equivalente (CO2}e), convirtiéndolo en el evento deportivo más contaminante de la historia. Y es que se considera que la principal causa de estas emisiones fue el transporte aéreo, que concentró cerca del 60% de la huella total debido a la gran distancia entre las 16 ciudades sede.

Generando también, dentro de las tres sedes del Mundial 2026 (Estados Unidos, Canadá y México), alrededor de 10.600 toneladas de residuos sólidos.

Esta generación de contaminación atmosférica se considera un incremento drástico, ya que representa un aumento del 92% respecto al promedio de las ediciones celebradas entre 2010 y 2022 (cuyo promedio era de 4.7 millones de toneladas). Además que, dicho volumen emitido iguala las emisiones anuales totales de países como Chipre, Luxemburgo o Letonia, o lo producido por 6.5 millones de automóviles en circulación durante un año.

Y por lo que respecta a los residuos (10,600 toneladas métricas de basura) a nivel regional. En promedio, cada partido de fútbol produce unas 54 toneladas de desechos (plásticos de un solo uso, envases y comida.

El otro aspecto importante del impacto ambiental fue el agua, pues el impacto en el consumo de agua durante el Mundial fue uno de los temas más críticos y debatidos, especialmente en sedes que ya sufrían de estrés hídrico crónico, como las de México (Ciudad de México, Monterrey y Guadalajara). Y organismos como la Asociación Nacional de Entidades de Agua y Saneamiento (ANEAS) reportaron que el consumo general de agua potable se disparó hasta un 40% en estas ciudades durante los días del torneo.  Específicamente dentro y alrededor de los estadios, el impacto y las medidas adoptadas se concentraron en tres frentes:

La exigencia de la FIFA por el césped natural

Uno de los mayores puntos de presión hídrica provino de las estrictas regulaciones de la FIFA., que obligaron en 8 estadios del torneo, a usar césped natural

Otro de los puntos centrales fue el riego de las canchas. Pues el mantenimiento de una cancha de pasto natural bajo los estándares internacionales exige riegos masivos diarios y. expertos en ecología del deporte estiman que mantener el césped en óptimas condiciones, especialmente en zonas con altas temperaturas u olas de calor, se convirtió en el principal gasto de agua de los recintos.

Y en México, la presión sobre el suministro local encendió alarmas sobre si se priorizaba el espectáculo deportivo por encima del derecho humano al agua de las comunidades vecinas. Esto obligó a los estadios a implementar estrategias para no colapsar las redes públicas.

AsÍ mismo, con la prohibición de botellas reutilizables, que impuso la FIFA, modificó su política de seguridad y prohibió a los aficionados ingresar con botellas o termos reutilizables transparentes a los 16 estadios. Esto disparó el consumo y la venta interna de agua embotellada comercializada por los patrocinadores, incrementando colateralmente la generación de residuos plásticos de un solo uso.

Por otra parte, la operación interna de los inmuebles (baños de los estadios, servicios de comida y limpieza) requirió millones de litros de agua. Por lo que la Asociación Nacional de Entidades de Agua y Saneamiento de México (Aneas) advirtió que, solo en la capital (CDMX), el millón de turistas proyectados consumió un promedio estimado de 100 a 145 litros de agua diarios por persona.

Así es que no solo las emisiones de CO2 y los residuos sólidos conformaron el impacto ambiental negativo del mundial, sino que también el recurso agua se vió comprometido y resultó en un mayor uso de volumen tanto dentro de los estadios como en los hogares, comercios y hoteles.

Así también, el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y diversos colectivos ecologistas locales identificaron otros impactos ambientales invisibilizados como los siguientes:

La Contaminación Acústica y Lumínica Sostenida

El desarrollo de partidos nocturnos y los masivos Fan Festivals alteraron drásticamente los entornos urbanos y suburbanos de las 16 sedes.

El Impacto en fauna local: Estadios ubicados cerca de corredores biológicos o áreas verdes (como el Estadio BBVA en Guadalajara, aledaño al Bosque de la Primavera) reportaron niveles de ruido superiores a los 100 decibelios de forma constante. Esto provocó la desorientación y el desplazamiento forzado de aves locales y pequeños mamíferos debido al estrés acústico y a la iluminación artificial de alta potencia, que interrumpió sus ciclos circadianos.

Polución urbana: Los espectáculos de pirotecnia y drones, repetidos a lo largo de las semanas de competencia, concentraron picos de contaminación por ruido y liberaron partículas finas metálicas en el aire de las ciudades.

La Deforestación cosmética, para ampliar accesos viales, estacionamientos y mejorar las llamadas “zonas de última milla” peatonales alrededor de los recintos, se tuvieron que remover cientos de árboles nativos y áreas verdes urbanas en ciudades americanas y mexicanas, reemplazándolos en muchos casos por concreto o césped ornamental de nulo valor ecológico.

Y también tuvimos el consumo eléctrico durante el mes de competencia que alcanzó niveles récord, desafiando a las redes de energía locales en plena temporada de verano norteamericana.

El uso masivo de aire acondicionado fue otro elemento presente en el consumo de energía, ya que el funcionamiento continuo de sistemas de climatización industrial en estadios, centros de transmisión, hoteles y zonas de hospitalidad disparó la demanda eléctrica. En regiones con redes eléctricas ya vulnerables a apagones, esto obligó a encender plantas termoeléctricas de respaldo basadas en combustibles fósiles pesados para garantizar el suministro, empeorando la calidad del aire local a nivel de micro-burbuja urbana.

En conclusión, el Mundial de Futbol fue un megaevento contaminante, que contraviene los esfuerzos de las naciones por mitigar el cambio climático, contener el declive de la biodiversidad y reducir la generación de residuos.

Ojalá y para el próximo mundial hayamos aprendido la lección.

 

Etiquetas: contaminaciónFIFAimpacto ambientalmedio ambienteMUNDIAL

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