El presidente municipal de Querétaro, Felipe Fernando Macías Olvera, realizó la tradicional Guardia de honor en el monumento al Apóstol Santiago, como parte de los festejos por el 495 aniversario de la Ciudad.
Además de recibir el bastón de los concheros de comunidades indígenas de forma simbólica del Cerro del Sangremal; que reafirma el respeto a las tradiciones y la conexión con los pueblos originarios.
El alcalde enfatizó la importancia de esta ciudad como punto de encuentro y de fusión de culturas; lo que habla históricamente de un pueblo que dialoga, construye mediante acuerdos y genera oportunidades.
El valor histórico de una ciudad que transforma diferencias en acuerdos
“Debemos sentirnos sumamente orgullosos, porque vivimos en una ciudad única en el mundo. Tenemos una gran riqueza cultural que refleja lo mejor del barroco nuevo hispano en templos, casonas, plazas y nuestro majestuoso acueducto. Nuestro centro histórico es patrimonio de la humanidad, por eso lo preservamos con orgullo para las próximas generaciones. Pero el valor de Querétaro no está solamente en su arquitectura o en sus monumentos. Desde su fundación, nuestra ciudad ha sido un punto de encuentro. Aquí las diferencias se convierten en acuerdos, las ideas en innovación y el trabajo en oportunidades”, destacó.






