La sobreproducción de agave registrada en los últimos cinco años y la caída en los precios de venta provocaron el abandono de sembradíos y la propagación de plagas en los cinco estados que comprenden la zona de denominación de origen del tequila.
“Hay campos de agave que se abandonan porque el precio no creen que es el conveniente; se deja que se emplaguen y las plagas no reconocen frontera, pueden migrar de un terreno o de un productor de agave a otro”, señaló el presidente del Consejo Regulador del Tequila (CRT), Aurelio Rocha.
El dirigente explicó que hasta ahora no existe un censo sobre la superficie de agave tipo tequila Weber que permanece abandonada, aunque el organismo trabaja en un diagnóstico para conocer la dimensión del problema.
“Estamos en eso. El Consejo estará aplicando un recurso para fortalecer la vigilancia, la inspección y la contención del problema. No es fácil, es mucho territorio y hay agave que ahí se sembró y ya lo abandonaron”, adelantó.
De acuerdo con el CRT, en los 181 municipios de la zona de denominación de origen existen 511 mil 492 hectáreas con más de mil 704 millones de plantas de agave, materia prima para la elaboración del tequila.
La sobreproducción registrada desde 2024 ocasionó una caída de 92 por ciento en el precio del agave por kilogramo. Para marzo de este año, el valor del producto se ubicó entre 0.80 y ocho pesos por kilo para productores registrados en el programa Agave Responsable Social (ARS).
Aunque esta situación no afectó la producción de tequila, sí generó impactos económicos para cerca de 5 mil 900 agricultores, debido al desequilibrio entre la oferta y la demanda, que actualmente se estima en una proporción de 3.5 a 1.
“¿Qué quiere decir?, pues que el agave sufre, como cualquier producto, las diferencias de la oferta y la demanda. Lo que hay que hacer es aumentar la demanda con mayor venta de tequila y que la oferta de agave se pueda controlar mejor. No de inmediato, pero sí a mediano y largo plazo”, explicó Rocha.
Añadió que el registro de productores dentro del programa Agave Responsable Social (ARS) ha ayudado a contener parcialmente la sobreproducción al promover buenas prácticas y trazabilidad en la siembra y cosecha; sin embargo, reconoció que regular la plantación sigue siendo complejo.
“Específicamente y de manera clara, no se puede controlar porque cualquiera puede hoy o mañana sembrar agave”, declaró.
Finalmente, informó que durante el primer semestre de 2026, el consumo de agave creció 3 por ciento, la producción de tequila disminuyó 1.7 por ciento y las exportaciones aumentaron 3 por ciento, principalmente hacia Estados Unidos.






