Hace apenas dos décadas, llegar a los 65 años significaba para muchas personas concluir su vida laboral y depender principalmente de una pensión. Hoy, la realidad es distinta.
Los mexicanos viven más años, administran durante más tiempo los recursos de su retiro y enfrentan retos que antes no formaban parte de la vida cotidiana de una persona pensionada: operaciones financieras digitales, nuevas formas de fraude y una oferta cada vez más amplia de productos y servicios financieros.
Por ello, recibir una pensión ya no garantiza, por sí solo, tranquilidad financiera.
También es necesario contar con herramientas para administrar los ingresos, organizar los gastos, proteger el patrimonio y tomar decisiones informadas.
México atraviesa una transformación demográfica. En 2020, el país contaba con 15.1 millones de personas de 60 años y más, cifra que podría acercarse a 35 millones hacia 2050.
Este cambio también plantea nuevos retos financieros. La Encuesta Nacional sobre Salud Financiera, elaborada por el INEGI y la Condusef, analiza factores como la capacidad de las personas para afrontar sus gastos, responder a imprevistos, administrar sus deudas y manejar las preocupaciones relacionadas con el dinero.
A ello se suma una mayor inclusión financiera. La Encuesta Nacional de Inclusión Financiera 2024 muestra que el acceso y uso de cuentas, créditos, seguros, ahorro para el retiro y medios de pago digitales forman parte cada vez más de la vida de la población adulta. Sin embargo, tener acceso a un producto financiero no necesariamente significa contar con los conocimientos para utilizarlo adecuadamente.
Del acceso a la educación financiera
Frente a este escenario, comienzan a desarrollarse iniciativas dirigidas específicamente a las necesidades financieras de las personas adultas mayores.
Una de ellas es Retiro con Libertad, iniciativa impulsada por Libertad Financiera que comenzó a implementarse durante julio y que está diseñada para llevarse de manera gradual a distintas sucursales de la institución en el país.
El programa ofrece talleres gratuitos dirigidos a personas pensionadas y adultas mayores, con herramientas prácticas para administrar mejor sus ingresos, elaborar un presupuesto, identificar posibles fraudes, proteger su patrimonio y utilizar responsablemente los productos financieros.
El programa adquiere especial relevancia para la institución: cerca de 23% de sus clientes activos tiene 60 años o más, de acuerdo con información interna sobre la distribución por edad de su cartera de clientes.
Más que explicar conceptos técnicos, los talleres abordan situaciones cotidianas que pueden presentarse durante el retiro, como organizar los gastos de cada mes, reconocer señales de un posible fraude, proteger los datos personales y evaluar con mayor cuidado una decisión de ahorro o crédito.
La primera etapa de Retiro con Libertad contempla cuatro talleres en distintas sucursales de Querétaro, con la posibilidad de ampliar posteriormente el programa a otras entidades.
El envejecimiento de la población está modificando la manera en que las personas viven y administran su retiro. Cada vez será más común que deban gestionar su pensión durante más años, utilizar servicios financieros digitales y protegerse frente a riesgos que evolucionan constantemente.
En este contexto, la educación financiera deja de ser únicamente un complemento y se convierte en una herramienta para conservar la autonomía, cuidar el patrimonio y tomar decisiones con mayor seguridad durante una etapa de vida cada vez más larga.







