Las fuerzas militares de Estados Unidos atacaron ayer Irán por segundo día consecutivo, horas después de que el Presidente Donald Trump dio por terminada la tregua temporal que firmó con Teherán y se refiriera a sus líderes como “escoria” y “gente malvada”.
El Comando Central estadounidense, que supervisa las operaciones en Medio Oriente, dijo que los ataques tenían la intención de mermar aún más la capacidad de Irán para amenazar a los buques en el Estrecho de Ormuz, la ruta vital para el transporte de petróleo y gas frente a la costa iraní.
El estallido de las bombas en la costa sur
Los medios estatales de Irán reportaron explosiones en partes del sur del país, incluidas en Konarak y cerca de Chabahar, dos ciudades costeras al este del Estrecho de Ormuz, y el sonido de aviones de guerra sobrevolando Kish, una pequeña isla de coral. En la televisión estatal informaron que dos proyectiles impactaron Abu Musa, una isla bajo control iraní en el Golfo Pérsico.
En Truth Social, Trump dijo que los bombardeos se llevaron a cabo en represalia por los ataques iraníes contra buques comerciales en Ormuz esta semana. “Si vuelven a ocurrir, será mucho peor”, escribió el mandatario estadounidense.
En tanto, Irán aseguró que atacó bases de EU en Kuwait y Bahréin y amenazó formalmente con expandir los ataques de manera regional.






