La cantante galesa Bonnie Tyler, estrella del pop de inconfundible voz rasposa y nominada al Grammy, murió a los 75 años. Fue reconocida mundialmente por interpretar la poderosa balada Total Eclipse of the Heart, que encabezó las listas de popularidad en 1983 y volvió a conquistar a nuevas generaciones durante los eclipses solares y lunares.
Tyler falleció de manera inesperada en un hospital de Portugal, donde recibía tratamiento por una enfermedad, informó su familia este jueves mediante un comunicado publicado en su sitio oficial.
Fue hospitalizada en mayo en Faro para someterse a una cirugía intestinal de emergencia. Permaneció varios días en coma inducido, aunque el mes pasado se reportó una mejoría y se esperaba su recuperación.
La familia expresó su profundo dolor al confirmar el fallecimiento de la artista, señalando que murió como consecuencia de la enfermedad por la que estaba siendo atendida.
Una carrera marcada por un himno mundial
Bonnie Tyler obtuvo tres nominaciones al Grammy, representó al Reino Unido en Eurovisión 2013 y en 2022 recibió la distinción MBE de manos de la reina Isabel II por su trayectoria musical. Gran parte de ese reconocimiento llegó gracias a Total Eclipse of the Heart, tema que supera los mil millones de reproducciones.
La canción permaneció cuatro semanas en el número uno de las listas y, años después, el portal musical Stereogum la calificó como un auténtico fenómeno de la música pop por su intensidad y dramatismo.
El sitio describió el éxito como una explosión de pasión, espectáculo y emociones desbordadas, comparándolo con fuegos artificiales, relámpagos y una puesta en escena de proporciones épicas.
Lejos de desaparecer, el tema fue interpretado por artistas como Nicki French, Westlife y One Direction, además de aparecer en películas como Bandits y Old School, consolidándose como uno de los himnos más perdurables del pop.
De una infancia humilde al estrellato
Nacida como Gaynor Hopkins en Gales, Bonnie Tyler era hija de un minero del carbón y creció en una familia numerosa en viviendas públicas de Skewen, cerca de Swansea.
Desde pequeña desarrolló una profunda admiración por The Beatles y la música británica. Su primer álbum fue A Hard Day’s Night y la primera canción que compró fue Hippy Hippy Shake, cuando apenas tenía 13 años.
También grababa los programas de Top of the Pops para aprender las letras de sus artistas favoritos, entre ellos Janis Joplin, Tina Turner, Nina Simone, Wilson Pickett y Otis Redding.
La propia cantante recordó que pasaba horas cantando frente al espejo con un cepillo para el cabello, convencida de que ahí había nacido su pasión por la música.
Tyler aseguraba que desde joven su voz tenía un tono ronco muy particular, aunque entonces pensaba que simplemente cada persona tenía una forma distinta de cantar.
En 1976 se sometió a una cirugía para retirar nódulos en la garganta, intervención que terminó por darle el característico registro vocal que la hizo famosa.
Antes de alcanzar el éxito utilizó el nombre artístico Sherene Davis, hasta que el cazatalentos Roger Bell la llevó a Londres, donde RCA decidió apostar por ella.
Con el nombre de Bonnie Tyler, lanzó en 1977 su álbum debut The World Starts Tonight, que incluyó el éxito Lost in France y le valió una nominación como artista revelación en los Brit Awards.
Más tarde consiguió otro gran éxito con It’s a Heartache, aunque su carrera perdió impulso durante algunos años. Todo cambió cuando conoció al compositor Jim Steinman, colaborador de Meat Loaf.
El nacimiento de “Total Eclipse of the Heart”
Steinman presentó a Tyler la canción Total Eclipse of the Heart, que se convertiría en el sencillo principal del álbum Faster Than the Speed of Night. El compositor explicó que originalmente había sido concebida para una adaptación musical inspirada en Nosferatu.
En una entrevista con The Guardian, Tyler recordó que Steinman grabó varias tomas de la canción y ambos coincidieron en elegir la segunda versión para la producción definitiva.
Con Roy Bittan al piano y Max Weinberg en la batería, el tema se convirtió en una emotiva reflexión sobre el amor perdido, impulsada por una producción grandiosa y teatral.
El videoclip, considerado un clásico de MTV, fue filmado en un antiguo asilo de estilo gótico en Surrey, escenario que alimentó la atmósfera misteriosa del tema.
Las imágenes mostraban palomas, velas, ninjas, esgrimistas, gimnastas, enormes hombreras y máquinas de viento, elementos que hicieron del video uno de los más recordados de los años ochenta.
El álbum obtuvo una nominación al Grammy, mientras que Tyler también compitió por mejor interpretación vocal pop gracias a Total Eclipse of the Heart, aunque perdió frente a Irene Cara.
Una artista que nunca dejó de cantar
Aunque nunca volvió a alcanzar el impacto comercial de Total Eclipse of the Heart, Bonnie Tyler siguió cosechando éxitos con temas como Holding Out For a Hero, incluido en la película Footloose.
En 2019 lanzó el disco Between the Earth and the Stars, con colaboraciones junto a Rod Stewart, Cliff Richard y Francis Rossi, y ese mismo año actuó en un concierto navideño en el Vaticano ante el papa Francisco.
En 2013 exploró un sonido más country con el álbum Rocks and Honey, que incluyó el tema Believe in Me, elegido para representar al Reino Unido en Eurovisión.
La cantante recordaba aquel festival como una experiencia extraordinaria por el entusiasmo del público y el ambiente que rodeó su presentación.
En 2017 participó junto a la banda DNCE, liderada por Joe Jonas, en un crucero temático durante un eclipse solar, donde volvió a interpretar Total Eclipse of the Heart justo cuando la Luna cubría al Sol.
Bonnie Tyler estuvo casada con el promotor inmobiliario y exjudoca olímpico Robert Sullivan, quien la acompañó durante gran parte de su exitosa trayectoria artística.






