A casi un año de parálisis operativa, la mina Los Filos, ubicada en el Municipio de Eduardo Neri, Guerrero, operada por la empresa canadiense Equinox Gold, reactivará sus actividades.
Mediante un comunicado conjunto, las Secretarías de Gobernación (Segob) y Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) informaron que se alcanzó un acuerdo integral entre los habitantes, la empresa y las autoridades para que una de las firmas auríferas más importantes de la región siga operando.
Según el desplegado, el consorcio deberá invertir socialmente en la región, con infraestructura, empleos y salarios dignos, en materia de salud y protección ambiental.
A cambio, los pobladores de las comunidades de Carrizalillo, Mezcala y Xochipala permitirán la ocupación temporal de las tierras para la explotación de oro.
“Con este convenio se demuestra que, a través del diálogo y la construcción de acuerdos, es posible abrir camino a nuevos proyectos que impulsen el desarrollo y fortalezcan el bienestar del pueblo mediante compromisos en materia de inversión social, salud, protección ambiental, operación de infraestructura comunitaria, proveeduría local, empleo y salario digno”, apunta el documento.
Acuerdos reactivan la operación de la mina tras un año de conflicto
Hace un año, el paro de actividades comenzó con un bloqueo organizado por ejidatarios de Carrizalillo, quienes acusaban a la minera de incumplir con las cláusulas socioeconómicas, por lo que exigieron planes de remediación ambiental y mitigación de daños a la salud pública.
De acuerdo con denuncias, las operaciones a cielo abierto habían provocado contaminación por metales pesados en los manantiales de agua de la zona, derivando en padecimientos médicos.
Además, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) clausuró en octubre de 2025 cinco áreas de la Unidad por incumplimiento de medidas correctivas para la extracción que le impusieron en mayo del mismo año.
Al respecto, la titular de Medio Ambiente, Alicia Bárcena, aseguró que la dependencia vigilará puntualmente la operación de la minera para que cumpla con los estándares de protección ambiental.
El bloqueo de los trabajos había provocado, además, desacuerdos con los vecinos de Mezcala y Xochipala, puesto que sus habitantes dependían económicamente de la mina, por lo que pidieron la intervención de Gobernación para destrabar el conflicto.






