General Motors ha desmantelado sus ambiciones en el sector de los vehículos eléctricos y ha eliminado más de mil puestos de trabajo en su planta de ensamblaje insignia de Detroit, sustituyendo a esos trabajadores con 50 robots y provocando la indignación de los sindicatos, de acuerdo con The New York Post.
Según informes citados por el medio, los robots colaborativos, o cobots, se han instalado en la línea de ensamblaje de la planta Factory Zero de GM en Michigan, en medio de una drástica disminución de la demanda de sus modelos eléctricos y la consiguiente presión para reducir costos.
Señalan que ahora las máquinas trabajan junto a los empleados que aún permanecen en la planta, quienes se encargan de ensamblar los paneles de la carrocería a los vehículos mientras avanzan por la línea de producción.
Un portavoz de la compañía aseguró que los cobots no sustituyen a los trabajadores humanos y que, de hecho, son necesarios en la planta de camiones eléctricos de Detroit-Hamtramck para mantener la competitividad al tiempo que mejoran la “seguridad y la ergonomía” de los trabajadores.
“Hemos estado instalando cobots en todas nuestras instalaciones de fabricación como parte de un esfuerzo más amplio para incorporar tecnología más avanzada a nuestras operaciones”, dijo el portavoz Kevin Kelly.
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“En Factory ZERO, las estamos implementando junto con nuestro equipo, lo que ayuda a mejorar la seguridad y la ergonomía, a la vez que mantenemos nuestras operaciones flexibles y competitivas”, dijo, y agregó que los trabajadores despedidos solo están temporalmente fuera de servicio.
Kevin Kelly no especificó si esos trabajadores regresarían a sus puestos de trabajo ni cuándo.
Pero el presidente del sindicato United Auto Workers Local 22, James Cotton, no está convencido, y afirma que las máquinas son simplemente una medida de reducción de costos que está quitando empleos a los miembros de su sindicato.
“Nos están quitando nuestra mano de obra”, dijo James Cotton.
“Desde la dirección hasta el último empleado, estamos indignados de que tengan cobots en nuestras plantas”, afirmó el líder sindical.
Cotton afirmó que, a pesar de que la empresa asegura que la tecnología mejora la seguridad en el trabajo, le preocupa la seguridad de los robots que trabajan junto a humanos y señaló que el sindicato ha presentado quejas contra GM por el uso de cobots.
Los cobots llegaron justo cuando GM se ve gravemente afectada por la desaceleración de la demanda de vehículos eléctricos -principalmente debido a los costos, según la AAA-, lo que ha llevado al fabricante de automóviles a detener la producción en la Factory ZERO en varias ocasiones durante el último año.






