Un accidente carretero sobre la vía federal número 54 provocó el derrame de aproximadamente tres mil litros de residuos peligrosos de alta prioridad ambiental, lo que activó un despliegue de emergencia por parte de autoridades para contener la contaminación del suelo en el tramo que conecta a la capital de Zacatecas con la ciudad de Saltillo.
La contingencia ambiental fue atendida por personal de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), luego de confirmarse que la sustancia liberada correspondía a solventes gastados altamente corrosivos e inflamables que eran trasladados en una unidad de carga comercial.
Así ocurrió el accidente que provocó el derrame
De acuerdo con las primeras investigaciones del sector de comunicaciones, el siniestro ocurrió tras el impacto de un vehículo perteneciente a una empresa privada de paquetería contra un tractocamión con doble remolque encargado del transporte técnico de los componentes químicos de desecho.
El impacto destruyó de forma severa la estructura del primer contenedor del tendido de arrastre, provocando la fuga del material químico sobre la carpeta asfáltica y las zonas de suelo natural aledañas a la vialidad federal.
El segundo remolque no presentó daños estructurales y fue asegurado en un perímetro libre de riesgo.
Medidas urgentes para contener la contaminación
Ante la gravedad del derrame, inspectores de la Profepa decretaron una serie de medidas urgentes de aplicación destinadas a la contención física del hidrocarburo químico, ordenando de manera formal la limpieza, caracterización técnica del subsuelo y la remediación integral de los metros cuadrados que resultaron afectados.
Como parte del protocolo administrativo de crisis, la dependencia federal exigió a la firma transportista responsable la activación total de su póliza de seguro de cobertura de daños ambientales, instrumento obligatorio por ley diseñado para garantizar el financiamiento de los trabajos de restauración ecológica.
Guardia Nacional resguarda la zona afectada
El contenedor dañado permanece bajo el resguardo y la custodia permanente de elementos de la Guardia Nacional (GN) para facilitar las maniobras operativas de recolección de residuos e impedir riesgos adicionales a la salud de los automovilistas que transitan de forma regular por este corredor del norte del país.
“El expediente será turnado al área jurídica de la Profepa para la integración del procedimiento administrativo mediante el cual se determinarán las responsabilidades legales y, en su caso, las sanciones previstas en la legislación”, indicó la dependencia federal.






